jueves, 23 de junio de 2016

COACHING VOCACIONAL PARA ESTUDIANTES USANDO EL PODER DE LA METODOLOGÍA LEGO® SERIOUS PLAY®.


Definir el futuro profesional es una de las grandes decisiones en la época de la adolescencia, pero no siempre contamos con la información y las herramientas necesarias para tomar con claridad una decisión tan determinante para nuestro futuro. Esa claridad está muy relacionada con nuestra capacidad de dar respuestas a preguntas como: ¿cuáles son mis reales intereses?, ¿qué busco en la vida?, ¿en base a qué criterios estoy tomando mi decisión?, ¿sé realmente lo que me gusta hacer?, ¿cuáles son mis fortalezas y aptitudes?, ¿cómo me veo a mí mismo?. Muchas de estas respuestas no son fáciles y menos a esa edad!!

¿Es posible ayudar a los jóvenes a explorar más profundamente en estas preguntas y permitirles conectar con información que puede estar más allá de lo inmediatamente consciente para ellos? Si!!, es posible, invitándolos a explorar su mundo interior y a profundizar en sus intereses construyendo y jugando con bloques LEGO!!!, un lenguaje que además es conocido y atractivo para ellos.

Esta metodología de trabajo se llama Metodología LEGO® SERIOUS PLAY® (LSP) y es resultado de más de 20 años de investigación en el campo del aprendizaje, psicología, ciencias del comportamiento y neurociencias. La Metodología se basa en la construcción de modelos 3D usando bloques LEGO, como respuesta a los desafíos planteados de acuerdo a los objetivos de trabajo de la sesión. La construcción de modelos se complementa con la narración de historias que lo explican y con la “extracción” y lectura de la información y el conocimiento que ha quedado plasmado en dicha construcción. Esto permite descubrir información y contenido que muchas veces estaba oculto a la conciencia de la persona.

La Metodología LSP aprovecha todas las ventajas que el juego tiene en los procesos de aprendizaje, permitiendo el uso de la imaginación creativa y la inspiración en el análisis y exploración de un tema u objetivo específico, en un ambiente de motivación y placer. El juego en combinación con el uso de metáforas, como parte de la narrativa de historias, permite trasmitir y hacer entender conceptos abstractos y temas complejos que de otra forma serían difíciles de comprender y la posibilidad de expresar ideales y valores importantes para la persona, aun cuando pueda no estar tan conscientes de ello.

La posibilidad de construir modelos en 3D para expresar una idea, un concepto o un pensamiento, es una manera de hacer que las relaciones e ideas abstractas y formales se vuelvan más concretas, más visuales, más tangibles, más fáciles de manipular y por lo tanto más fácilmente comprensibles. Cuando pensamos a través de objetos o pensamos “con los dedos”, liberamos energías creativas, modos de pensamiento y formas de ver las cosas que de otra manera nunca exploraríamos.

Otro de los fundamentos esenciales de la Metodología LSP es la evidencia científica existente respecto a la profunda interdependencia entre las manos y la mente. Estudiosos sostienen que el uso de las manos para manipular y construir, es un método primordial que el cerebro utiliza para construir su propio conocimiento del mundo y sostienen que las manos están conectadas con una porción altamente significativa de las células neuronales.

Por estas razones, los modelos construidos a través de LSP entregan mucha más información de nosotros mismos y de una idea o pensamiento, que la que tenemos en la conciencia, la que “se filtra a través de las manos”, permitiendo la expresión no sólo de los aspectos racionales sino también de los emocionales involucrados.


En base a lo anterior he desarrollado un Programa de Coaching Vocacional a través del uso de esta innovadora Metodología, especialmente diseñado para jóvenes secundarios y universitarios que quieran explorar más en profundidad sus intereses vocacionales y conocer más de sí mismos, permitiéndoles contar con mayor información y claridad para tomar sus decisiones en estas materias.

 VIVIANA FUICA
Fundadora de “Puerta51Consultoría Estratégica”, Coach Certificada, especializada en regulación emocional y manejo de estrés, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Ingeniero Comercial UC.

miércoles, 22 de junio de 2016

Programa de Crecimiento Personal "EL SENDERO DEL ALMA"




11 BENEFICIOS DEL COACHING PARA EL CONOCIMIENTO PERSONAL

Hablar de coaching puede generar dudas, resistencias, incredulidad y falta de entendimiento, entre otras reacciones. Se habla de coaching en muchos ámbitos y hay un sin número de coaches y tipos de coaching, lo que produce confusión y dudas respecto de qué se trata y de su efectiva capacidad de apoyar procesos de transformación.

Es muy importante rescatar la esencia de lo que hay detrás del coaching y separarlo de lo que puede ser la moda del coaching. El coaching es una herramienta de gran valor para todo aquél que quiera invertir en su crecimiento personal, que le permite desarrollar competencias que lo ayuden a la generación de resultados, cumplimiento de metas u objetivos. Es un aporte a nuestro proceso de autoconocimiento, crecimiento, desarrollo y evolución como personas.

Es normal preguntarse, ¿qué lo diferencia de una terapia psicológica o de un trabajo con un terapeuta?. Lo primero es que hay diferencias y características distintas en la técnica de trabajo utilizada y en términos muy generales, lo fundamental es que el coaching tiene como único objetivo el apoyar procesos que permitan a las personas el cumplimiento de sus metas y objetivos, tanto en ámbito personales como profesionales; no es una herramienta terapéutica orientada a trabajar con  patologías, problemas o enfermedades sicológicas, campo que está circunscrito al ámbito de la psicología o psiquiatría según corresponda o corrientes terapéuticas de distinto tipo. Hacer esta distinción y diferencia es fundamental dentro del código de ética que debe estar siempre presente en un coach debidamente certificado. No es necesario tener una enfermedad o patología psicológica para querer emprender un proceso de autoconocimiento y crecimiento personal, muy por el contrario, a veces es una expresión de gran madurez sicológica el estar dispuesto a hacerlo.

El proceso de conocimiento de uno mismo, de reconocimiento de nuestro mundo emocional, de crecimiento y desarrollo personal es parte natural y esencial de nuestra vida y debería ocupar un lugar importante en ella, en la medida que entendamos que son elementos determinantes de los resultados concretos, personales, profesionales y afectivos que alcanzamos en ella y afectan nuestro nivel de bienestar, felicidad y autorrealización. El aprendizaje es condición natural de un proceso de autoconocimiento y es crucial entender que éste no termina y no está circunscrito a lo que aprendimos en nuestra etapa escolar o universitaria. El proceso de aprendizaje debería ser un estado permanente de apertura, que tiene que ver con aprender a descubrir nuevas miradas, visiones, desarrollar nuevas competencias, descubrir nuevas dimensiones de mí mismo, nuevas respuestas y acciones que me permitan generar respuestas distintas ante los mismos eventos, única forma de crear una realidad diferente. El aprendizaje es una condición fundamental para un ser humano que se desarrolla en un mundo que cambia permanentemente.

¿Sabemos cambiar por nosotros mismos?, la mayoría de las veces NO!!!, lo hacemos obligados por las circunstancias y por la experiencia y a veces por los dolores de la vida. ¿Es necesario que sea así?, no lo es, podemos evitarnos muchos dolores aprendiendo a MIRAR y a VER en forma distinta.

En que nos puede servir el coaching en esto, en mucho!!!. Un coach, debidamente preparado y con la experiencia de vida y el trabajo interno personal que lo respalde (lo cual debería ser igual de válido y exigible para un  psicólogo, terapeuta o un psiquiatra que trabaje con el alma humana),  puede ser un gran aporte y un buen compañero de camino de quien desee adentrarse en las profundidades del crecimiento personal y descubrir todo el tesoro escondido en nuestro interior, a veces calcificado por estructuras defensivas que no nos permiten explorar nuevos territorios, nuevas dimensiones de nuestro SER y nos dejan limitada nuestra capacidad de expresión a una ínfima parte de lo que somos y a sólo aquello que hemos aprendido a ser y hacer, determinadas por la forma en que hemos concebido el mundo, la vida y a nosotros mismos.

Sin duda, que el mundo es mucho más de lo que cada uno ve. Lo que vemos, entendemos, aceptamos, tiene que ver con nuestras ideas, juicios y creencias de cómo son las cosas, lo que es bueno, lo que es malo, lo que debe ser, lo que debería ser, y está determinado por la cultura, educación, crianza, sexo, religión, estudios, condicionamientos, madurez, etc. Sin embargo, la vida pone a nuestra disposición innumerables puertas que podemos abrir y/o cerrar; detrás de cada una hay realidades, visiones, miradas, perspectivas, colores, personas distintas y la llave para abrir o cerrar alguna de ellas la tengo yo, muchas veces muy guardada en un lugar escondido y protegido de mi mente, resguardado por el temido “dragón” del miedo.

¿De qué me sirve el coaching?, en primer lugar, me ayuda a atreverme a mirar a ese “dragón”, que quizás no es tan temible como siempre he pensado y a CUESTIONARME, preguntarme si no habrá alguna forma distinta de mirar la realidad que estoy viendo. Si creo que lo que yo veo y pienso es la verdad y única verdad, no hay salida a la situación, no hay una respuesta distinta que me pueda llevar a crear un mundo distinto. El desarrollo de la madurez y la inteligencia sin duda reside en la capacidad de saber que no hay una verdad absoluta; hay visiones, opiniones, juicios, formas de ver, creencias, ideas, etc, que son personales, que podemos compartir o no. Cada realidad tiene la opción de mirarse desde una perspectiva distinta, lo cual si lo aplicamos a nuestras realidades, experiencias, vivencias, dolores, miedos, del día a día, pueden permitirnos descubrir una vida distinta y una forma de mirar y crear una realidad diferente, que muchas veces no sólo tiene impacto en lo personal sino también en lo grupal y colectivo.

Hay al menos 11 formas en que el coaching me puede ayudar en mi proceso de crecimiento personal
  1. Revisar mis creencias y juicios sobre los que he estructurado mi forma de ver y mirar el mundo. Muchos juicios y creencias pasan a ser creencias limitantes que me impiden avanzar, desarrollarme y descubrir todo el mundo de potencialidades que tengo para expresar. ¿Cuantos NO PUEDO!!, quedaron marcados en mi registro mental y determinaron que nunca más lo intentara y me hiciera una imagen y visión disminuida de mi mismo?
  2. Incorporar la capacidad de reflexión, de hacerme preguntas, de cuestionarme, de no dar todo por sabido, de valorar otras miradas e ideas para ver e interpretar el mundo.
  3. Aprender a identificar, reconocer, nombrar y gestionar mi mundo emocional.
  4. Aprender a responder a la pregunta ¿Quién soy?, sin dar simplemente como respuesta el o los roles que cumplo en mi vida.
  5. Aprender a mejorar nuestra capacidad de comunicación y relación con otros.
  6. Desarrollar nuestra capacidad de autoliderazgo y automotivación.
  7. Identificar las acciones a tomar y las competencias a desarrollar para lograr el cumplimiento de mis metas y objetivos.
  8.  Descubrir el Poder interior que hay en mí.
  9.  Aumentar la confianza en mí mismo.
  10. Aprender a decir que NO cuando quiero decir NO!!
  11. Descubrir la sabiduría oculta en mi cuerpo como camino de conexión con quien soy y de recuperación de mi energía vital.

Podría enumerar muchas más posibilidades disponibles a ser descubiertas a través del coaching y el proceso de autoconocimiento que lo acompaña, pero creo que este listado de 11 posibles resultados permiten dar una visión clara del aporte que puede representar a todo aquél que está comprometido con su proceso de autoconocimiento y de descubrimiento de su Poder Interior.

Atrévete a romper con tus creencias limitantes y a descubrir toda la potencialidad y el poder que hay en ti y descubre el SER que eres.

Te invito a revisar el Programa de autoconocimiento “EL SENDERO DEL ALMA” en http:\\vivianafuicapuerta51.com o escríbeme a contacto@puerta51.com

VIVIANA FUICA
Fundadora de “Puerta51 La puerta al cambio”, Coach Certificada, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Especializada en regulación emocional, Ecología Emocional y mindfulness. Ingeniero Comercial UC.


lunes, 4 de abril de 2016

DESPERTANDO TU PODER INTERIOR




¿Quiénes somos?, la obviedad de esta pregunta muchas veces nos sorprende con la dificultad de la respuesta. Tendemos a responder describiendo nuestros roles, profesión, estado civil, hijos, y quizás con mayor profundidad, nuestra visión de la vida y nuestra opinión respecto a ciertos temas. Darnos cuenta de que somos mucho más de lo que creemos ser puede ser toda una sorpresa; hay una inmensidad en mí que no estoy manifestando por falta de conciencia y por no saber cómo hacerlo.

Descubrir quién realmente soy, es sin duda la travesía más desafiante y trascendental de nuestra vida, ilimitada en su extensión y en los descubrimientos que nos regala. Nos permite ampliar la visión de la infinita dimensión de nuestra naturaleza. Partir la travesía requiere tomar conciencia de la responsabilidad que nos cabe en la realidad que construimos, resultado del conjunto de ideas, juicios, creencias, significados y sentimientos con que nos movemos en la vida, los que se transforman en respuestas y programaciones automáticas con las que funcionamos y actuamos, juzgamos y hasta sentimos.

Estas respuestas y  programaciones van determinando la visión que tenemos de nosotros mismos y la imagen que el resto tiene de mí.  Nuestra visión de nosotros mismos normalmente la construimos en base al resultado que obtenemos de nuestras acciones, y dependiendo de ello nos llenamos de etiquetas, muchas de las cuales tienden a cerrar caminos en vez de abrir posibilidades. Nuestra identidad queda definida por roles, experiencias, emociones, juicios, miedos, expectativas, ilusiones que nos habitan. Muchas veces no somos conscientes ni de cómo se originaron ni de qué representan, quedaron grabadas en nuestro cerebro normalmente en etapas muy tempranas de nuestro desarrollo y las hemos dado por válidas sin revisarlas o cuestionarlas, ya son parte nuestra, de nuestro inconsciente y pasan a ser “un dato de la causa”, en base al cual creamos la realidad. La travesía hacia quién soy parte al darme cuenta de que la visión y el conocimiento que tengo de mí puedo modificarlo, revisando los juicios o creencias con que me muevo en la vida, permitiendo que aspectos y territorios desconocidos de mí mismo cobren vida y manifestación.

El poco conocimiento y conciencia de quienes somos nos lleva a vivir la vida desde una mirada muy sustentada en lo externo, en lo que los otros ven y juzgan de mí. ¿Nos hemos preguntado qué es en realidad para nosotros la VIDA?, ¿la vivimos realmente en la plenitud que nos ofrece?. Cualquiera sea la creencia o la mirada con que lo analicemos, sin duda la VIDA es un misterio y es un milagro, pero que rápidamente encuadramos en una estructura social y cultural que la limita a un conjunto de creencias, exigencias, normas, juicios, expectativas, roles, etc, que restringe la capacidad de descubrir toda la inmensidad que habita en el SER que somos. 

En alguna medida todo el potencial y la inmensidad que traemos al nacer se “robotiza” a través de patrones culturales, sociales, políticos, históricos, religiosos, etc, incorporados en nuestro cerebro cual software de una computadora, que nos dice lo bueno, lo malo, lo que debemos ser, qué hacer, qué me lleva al éxito, qué es aceptable socialmente, etc, muchos de ellos absolutamente necesarios para el proceso de socialización y vida en comunidad, pero que ante la ausencia de hábitos y cultura de reflexión e introspección, de valoración al cultivo de una vida interior, nos lleva muchas veces a construir una vida de acuerdo a los patrones de moda, pero que poco responde a las potencialidades verdaderas de mi SER y a las propias necesidades de mi alma. 

Las necesidades no satisfechas de nuestra alma están detrás de mucha de la insatisfacción, depresión, falta de sentido, estrés, vacío, que llenan muchas calles del mundo, para lo cual se ha desarrollado un rentable negocio de paliativos, drogas, remedios, alcohol, consumismo, tecnología, que nos aleja cada vez mas de quienes somos, construyendo una nube espesa que cada vez aleja más la posibilidad de ver la luz que brilla en el fondo de mi corazón, gritando, quiero VIVIR!!!

¿Quién quiere vivir?, el alma que habita en mí, que desea manifestar la plenitud y toda la potencialidad de quien es. ¿Cómo respondo a esa necesidad?, ¿cómo la llevo  a la vida concreta, al día a día que vivimos en el mundo de hoy? Simplemente tomando conciencia de qué es lo que hay detrás de las acciones y decisiones que tomo en la vida, cómo estoy interpretando el mundo que me rodea, con qué juicios me muevo en la vida, ¿me aportan al crecimiento, a la exploración, evolución, a la transformación? o ¿me limitan a una mínima expresión de la real potencialidad que tengo?. Cuántos NO PUEDO, NO SIRVO, NO ME ATREVO, NO SOY BUENO, YA ESTOY VIEJO, etc,  limitan las posibilidades de abrirme a nuevas experiencias, descubrir un mundo de posibilidades, y me quedo encadenado a una rutina, a una falta de entusiasmo y de sentido, por un NO PUEDO, sin siquiera haberme atrevido a probar y……… ¿si pudiera?

Hay un poder dentro de cada uno, un poder interior que está mucho más cerca de quienes somos, que el simple rol con que nos movemos en la vida. Cuando tomamos conciencia de ese poder interior nos hacemos responsables de la vida que creamos y de la libertad de elegir que tenemos. Esa creación no se hace a través de sueños, se hace a través de las acciones y decisiones que tomamos en la vida. ¿No es hora de hacernos responsable de lo que pienso, de los juicios y de las emociones que me habitan, elegidas libremente por mí? Nuestra emoción es parte crucial del mundo que creamos y no hacernos responsables de su gestión es una expresión de inconsecuencia e irresponsabilidad importante respecto a la realidad que queremos, al deseo de ser feliz y el poder crear un mundo mejor para mí y los demás.

El avance de la neurociencia, la investigación, la psicología positiva, la espiritualidad, nos  aportan hoy día mucho conocimiento, técnicas, herramientas, que nos ayudan a ir conectando con este Poder Interior, pero depende de nosotros ir hacia allá y dejar de elegir el camino del reclamo, la queja, el resentimiento, la resignación, la victimización, la culpa, el pobrecito de mí, y dar pasos responsables y concretos para alcanzar nuestra felicidad y aportar a la de los demás.

Te invito a ser parte de aquellos que creemos y queremos aportar a un mundo distinto descubriendo nuestro Poder Interior y haciéndonos responsables de la realidad que creamos.

VIVIANA FUICA
Socia de “Puerta51Consultoría Estratégica”, Coach Certificada, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Ingeniero Comercial UC.

martes, 29 de marzo de 2016


Los invitamos a participar de nuestras próximas actividades en Centro NuevaLuna, ubicado en Calle de las Ermitas 4312, sector Los Trapenses, Lo Barnechea y en HuellaChicureo, Avda Alba2, parcela 38, Lote 5, Casas del Alba en Chicureo.
No se las pierdan!!!

Informaciones e inscripciones: contacto@puerta51.com; (569)90477736





viernes, 27 de noviembre de 2015

¿PAZ, PAZ, PAZ….UNA UTOPÍA O UNA POSIBILIDAD?


Hemos llegado a diciembre, último mes del año y abundan los deseos de paz y de amor para el año que viene. Normalmente no hay saludo navideño o de fin de año, que no contenga deseos de paz.
Es probable que este año estos deseos tengan una connotación aún mayor, como resultado de los hechos terroristas que han remecido los corazones de muchos a lo largo del planeta. La violencia, el terrorismo, el fanatismo, la poca valoración de la vida humana, el ideologismo por sobre la cordura, la muerte por sobre el diálogo, el miedo en las caras y en el corazón de tantos, se han hecho una vez más presentes, sembrando preocupación y desesperanza en relación al futuro. 
La violencia de los hechos ocurridos en Paris no dejan indiferente a nadie y nos lleva a tomar conciencia también de las barbaries, genocidios, guerras y muertes que ocurren todos los días en distintos lugares del mundo como resultado del terrorismo, las dictaduras, el narcotráfico, las luchas raciales, ideológicas, de poder, territoriales o religiosas. La historia de la humanidad lamentablemente no ha sido un ejemplo de paz, respeto o tolerancia entre los seres humanos y podríamos hacer una larga lista de genocidios y barbaries ocurridos no sólo en la historia moderna sino a lo largo de todo el proceso de evolución y desarrollo del hombre. En ella podemos encontrar ejemplos claros de cómo cultivar frutos de sangre, dolor y desesperanza en un campo desnutrido de amor, del sentido de la vida, de la compasión y de la tolerancia.
¿Ha aprendido algo la humanidad a lo largo de su historia?, ¿es la paz mundial algo alcanzable o es sólo una ilusión?, ¿podemos realmente pensar en un futuro sustentable, distinto y mejor?. La invitación es a reflexionar un poco sobre cómo responder a estas preguntas.
Ante hechos como los ocurridos recientemente, sin duda no es mucho lo que podemos hacer individualmente para cambiar la realidad mundial. Normalmente luego del shock del primer momento seguimos nuestras vidas, esperando que “otros”, llámese líderes mundiales, gobiernos, ONU, OTAN, etc, logren hacer algo que nos ayude a vivir con menos temor. Sin duda, no tengo la respuesta a cómo enfrentar una situación como ésta, ni cómo manejar los fanatismos religiosos o ideológicos en todos los ámbitos del mundo, pero sí tengo claro que no podemos pensar que la creación de un futuro distinto y mejor es tema solamente de “otros”. No podemos pensar que la creación de las condiciones para generar un futuro donde la paz, el respeto, la tolerancia y el amor prevalezcan, dependa sólo de políticas, acuerdos,  gobiernos, alianzas, guerras contra guerras.
¿Esa paz tan anhelada es posible?, ¿es la paz ausencia de guerra simplemente?, ¿de dónde nace la paz, de políticas o del corazón humano?. La paz requiere de respeto, de tolerancia, de colaboración, de comunicación, de solidaridad, de amor, por lo tanto, ¿qué responsabilidad nos cabe a cada uno de nosotros en la generación de ese mundo distinto?. ¿Nos hemos preguntado, qué estamos haciendo en nuestra propia vida para no seguir cultivando la semilla de la violencia, el fanatismo, la soberbia, la mentira, la injusticia, el abuso, la radicalización, la discriminación, etc?. ¿Puedo esperar que el mundo cambie, que pare la violencia, el terrorismo, las muertes, siguiendo con mi vida y mi forma de ser sin tomar conciencia de mis propios actos?
Todos somos responsables de la realidad que creamos con nuestras acciones y del impacto que esto genera en los demás. Todos tenemos la capacidad de influir por lo tanto en nuestro entorno, sembrando así una semilla de cambio que puede dar muchos frutos de paz y de amor en nuestra realidad, si así nos lo proponemos. Todos tenemos la semilla del cambio que permite dar a luz a todo nuestro potencial y llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos; para ello requerimos tomar conciencia de la responsabilidad que nos cabe en la vida que vivimos y de cómo influimos en la vida de quienes nos rodean. Esto es válido como padres, hermanos, jefes, compañeros de trabajo, amigos, vecinos, ciudadanos, políticos, jefes de estado, etc. No somos seres aislados en este mundo, somos parte de un Todo, en que lo que yo haga influye en mi entorno y si yo cambio y me hago consciente del impacto de mis actos sobre los demás, podremos ir aportando a generar una realidad distinta. Creo que esta es la única formar de crear una sociedad mejor. Mientras esperemos que el cambio venga del actuar de “otros”, no hay cambio posible.
Mahatma Gandhi dijo, “Tu mismo tienes que ser el cambio que quieres ver en el mundo” y “Si quieres cambiar el mundo cambia tu primero”. 
En mi visión, el futuro no será distinto mientras cada uno de nosotros como seres humanos no nos sintamos responsables de él. Para ello se requiere que en primer lugar entendamos más en profundidad la naturaleza de lo que somos como SER HUMANO. La conocida frase “Conócete a ti mismo” ha trascendido los tiempos desde la antigua Grecia, reflejando el valor de la reflexión en el entendimiento de la conducta humana. Pero, ¿entendemos realmente el sentido de lo que eso significa?; trabajando en este tema me he encontrado más de alguna vez con la pregunta ¿y eso qué es?, ¿cómo se hace?. Conocernos a nosotros mismos es al menos preguntarnos, ¿por qué actúo como actúo?, ¿me gusta la forma como actúo?, ¿qué impacto tienen en otros mis acciones?, ¿de qué depende que actúe de la forma en que lo hago?, ¿lo puedo cambiar? El ser humano a lo largo de su historia le ha dado un gran énfasis al mundo de la razón, en desmedro de sus otras dimensiones, la emocional, la corporal y también la espiritual, sin entender que sólo a través de la integridad y coherencia de ellas es posible alcanzar la plenitud de su SER. El mundo emocional es tan determinante de la vida del hombre que hasta que no entienda el rol y la importancia que las emociones tienen en su vida y en su capacidad de relación con otros, cómo lo determina en lo que es y lo que hace y aprenda a gestionar su mundo emocional, se hace difícil esperar que pueda alcanzar el desarrollo de todo su potencial que favorezca un mayor bienestar personal y colectivo y que permita avanzar hacia una sociedad que privilegie el amor por sobre el odio, la tolerancia y el respeto por sobre la agresión, la generosidad sobre la envidia, etc.
Humberto Maturana ha dicho, “nunca las guerras resuelven los conflictos humanos, porque no son resultado de la razón sino de la emoción y se resuelven sólo cuando hay conversación y respeto”. 
El ser humano tiene la capacidad de amar y también la capacidad de odiar y destruir. El camino elegido es una elección, a veces determinada por las circunstancias, pero en un rango muy amplio es algo que podemos elegir libremente, cuando nos hacemos responsables por quienes somos y el impacto que generamos en otros. Ser responsables de quienes somos es entre otras cosas ser responsable de nuestro mundo emocional y lo que hacemos con él. Falta mucha conciencia para entender que detrás de cada acción, de cada palabra, hay una emoción y hay mucho que podemos hacer para cambiar una reacción por una decisión consciente.
Cuando soy capaz de entender quién soy, reconocer mis errores, limitaciones, mis juicios, mis creencias, el cómo mi historia puede estar determinando mi actuar, es mucho más posible que pueda mirar y reconocer en el otro a un “legítimo otro”, en palabras del profesor Maturana, con su historia, sus juicios, sus creencias, etc. Sólo este paso, el de aventurarnos en la conquista de nosotros mismos, el descubrir el desconocido mundo emocional que nos habita y el impacto que tiene en la vida, puede generar un gran impacto en nuestra realidad, aumentando los niveles de bienestar personal y colectivos, facilitando crear mayores niveles de paz en nuestro entorno. 
Todos podemos cambiar, crecer, evolucionar, mejorar…… sólo necesitamos conciencia y voluntad. Sólo así podemos tener esperanzas de un futuro distinto y hacer de la paz algo alcanzable y no una mera ilusión. 

Que los deseos de paz de esta Navidad y fin de año sean hechos desde la conciencia de la responsabilidad que nos cabe en crearla.

viernes, 11 de septiembre de 2015

GANANCIAS EN PRODUCTIVIDAD: LA ORGANIZACIÓN COMO UN SISTEMA DE INTERELACIÓN Y COORDINACIONES HUMANAS.

“El crecimiento 2015-2017 será tremendamente mediocre, en torno al 2% o un poco más del 2%”, este fue el vaticinio de Vittorio Corbo en un seminario hace unos días atrás. La incertidumbre y el riesgo enfrentan a la economía, a las empresas y a la sociedad a un panorama desalentador, unido a un clima de profunda desconfianza, pérdida de fe en las instituciones y gran temor por el futuro.
La desaceleración económica, unido al impacto de importantes reformas que se están discutiendo en el congreso, han afectado fuertemente la confianza y las expectativas de los agentes económicos y el desarrollo de proyectos futuros. Las empresas están respondiendo con políticas de restricción de costos y ajustes de personal ante la desaceleración de demanda que se avecina. Bajo este escenario, en el mes de julio el gobierno dio a conocer el lanzamiento de la Comisión de Productividad que tendrá como objetivo asesorar en materias orientadas a aumentar el crecimiento económico de largo plazo, a través de ganancias de productividad. El comportamiento de la productividad laboral es un elemento clave para el crecimiento futuro del país y explica en forma importante las diferencias en PIB per cápita entre países.

Cuando hablamos de proyectos para mejorar la productividad, un elemento importante a considerar en el análisis es la forma  en que las personas se interrelacionan en una organización y cómo esto determina la forma de hacer las cosas y generar resultados. Muchas veces este elemento no tiene la prioridad que debería cuando hablamos de proyectos para mejorar la productividad y aportar al crecimiento futuro, lo mismo que el análisis de la capacidad que las organizaciones tienen para aprovechar todo el potencial de sus colaboradores. De igual forma, revisar los modelos y paradigmas en base a los cuales desarrollamos el negocio y la forma de “hacer organización” es una necesidad imperiosa en entornos tan cambiantes e inciertos como los actuales.

 El cuadro adjunto a este artículo, lista un sinnúmero de prácticas y situaciones normales en el funcionamiento de las empresas que son fuente de grandes ineficiencias y que si fueran consideradas prioritarias en los proyectos de mejoras, permitirían importantes mecanismos de creación de valor, tanto en términos de resultados económicos, en productividad y eficiencia, como en términos de bienestar colectivo, generándose un círculo virtuoso de mejora. Es de esperar que las empresas no los pasen por alto, sucumbiendo sólo a las decisiones más inmediatas en estos casos que es reducir costos y despedir personal, las que sin duda a veces son necesarias, pero estos son, a la vez, los momentos para que las organizaciones revisen su capacidad adaptativa y evalúen lo que necesitan para incrementarla, de modo de poder asumir los desafíos de la desaceleración y la incertidumbre con menos costos en el bienestar general e individual.

En palabras de Vittorio Corbo: “No estaba en los libros de nadie que China se iba a desacelerar tan fuerte y que eso llevaría al cobre a besar los U$2 la libra. ¡Eso era impensable hace seis meses”. Ese es el mundo de hoy, no deja de sorprendernos que aquello que parecía imposible hace un tiempo, pronto se hace realidad; algo similar ocurrió el 2008 con la caída de grandes instituciones que considerábamos íconos.

¿Cómo nos ajustamos a esta nueva realidad?. Ahora más que nunca las empresas deben ser capaces de usar todo el talento y potencial de sus propios colaboradores, muchas veces oculto y desperdiciado en malos sistemas de comunicación, de liderazgo, falta de empoderamiento, estructuras burocráticas o sistemas rígidos, que no permiten la gestación de nuevas iniciativas ni la posibilidad del error para poder generar creatividad e innovación.


Se hace necesario dar espacio a la reflexión, entre tanta contingencia y competencia embravecida. Es imperioso darse el tiempo para pensar, revisar cómo hacemos las cosas y cómo necesitamos hacerlas en estos nuevos entornos, qué nivel de adaptatibilidad tiene nuestra organización, sobre qué valores se sustenta y qué necesitamos para asegurar la sustentabilidad futura de nuestros negocios y el bienestar colectivo.

Cuando se trata de revisar la estructura de costos y la necesidad de hacer ajustes, cuánto tiempo estamos dedicando previamente a analizar si la forma en que estamos haciendo nuestro trabajo es la adecuada. ¿Qué tipo de ineficiencias son recurrentes en nuestra forma de trabajar?, ¿favorecemos la capacidad creativa de nuestros colaboradores o los ajustamos a un sistema al cual estamos acostumbrados?, ¿innovamos en nuestra forma de trabajar, relacionarnos, comunicarnos, hacer equipo?, ¿estamos al día de las nuevas tendencias, investigaciones, herramientas y soluciones para enfrentar los desafíos o sólo seguimos haciendo lo que aprendimos a hacer?. ¿Buscamos opiniones externas que nos permitan abrirnos a miradas nuevas, más amplias y que nos permita ver el punto ciego que a veces está afectando nuestra capacidad de  mejorar nuestro desempeño?. Mucha eficiencia y productividad podemos lograr mejorando la dinámica laboral, abriendo el aprendizaje organizacional al desarrollo de competencias, fortalezas y habilidades que permitan dar solución a problemas que tienen que ver con las personas y su forma de interrelacionarse y ajustarse a los cambios internos y externos, buscar fórmulas para permitir la expresión de todo su potencial creativo y la generación de nuevas ideas. Nos podemos sorprender de las “joyas” ocultas en muchos de los colaboradores que no se manifiestan porque la dinámica del trabajo y las características del sistema no lo permiten.

Lo que nos sirvió y llevó al éxito hace 20, 10 o hasta 5 años atrás…no siempre es lo que asegura nuestra ventaja competitiva hoy y no es lo que necesitamos para el futuro. La invitación es darse el tiempo para revisar lo que hacemos y cómo lo hacemos, qué capacidad adaptativa tenemos como organización, cómo estamos preparados para este nuevo mundo, qué compromiso tenemos con nuestros colaboradores, cómo mejorar el desempeño de las personas, qué competencias podemos desarrollar que permitan además transformar fuertemente el espíritu, la productividad y favorecer  la lealtad mutua, aún en tiempo difíciles.

 En tiempos como los actuales hay que imprimir motivación, compromiso, optimismo, fuerza, colaboración, visión y salir del pesimismo, descontento, desaliento, desesperanza, miedo y poder construir organizaciones con sentido, rentabilidad y sustentabilidad futura, que puedan sortear unidos los difíciles momentos económicos , políticos y sociales que puedan venir por delante.


                           CONSTRUYAMOS CONFIANZA CON ACCIONES CONCRETAS
                                                    CENTRADAS EN LAS PERSONAS.