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domingo, 4 de diciembre de 2016
jueves, 22 de septiembre de 2016
POINTS OF YOU y “The Coaching Game”, una forma lúdica de profundizar en ti mismo (a).
POINTS
OF YOU (POY) con sus herramientas “The Coaching Game” y “Punctum”, ha conquistado
a muchas personas en el mundo por la fuerza y el poder que éstas tienen para conectarnos
y profundizar en temáticas determinantes de nuestra vida tanto a nivel personal,
grupal u organizacional. Más de 1.000.000 de personas en el mundo ya se han
encantado con estas herramientas y el número sigue creciendo….Han podido
experimentar su poder de reflexión y de apertura a nuevas miradas a la que nos
invitan, desde la experiencia del juego lúdico e inspirador.
Las
herramientas POY integran la fuerza de la imagen
con la de la palabra, sorprendiéndonos, provocándonos e inspirándonos, uniendo
lo racional y lógico con lo emocional, en un ambiente lúdico, motivante y
entretenido. Nos ayudan a liberar nuestros patrones de pensamiento habitual, abriéndonos
a nuevos puntos de vista, y expandiendo nuestras posibilidades para liberarnos
de creencias y descubrir nuevas miradas, facilitando el cambio y la trasformación.
POY nos abre a lo inesperado, pero preciso.
Las herramientas Points of You están diseñadas en base a
ciertos valores que sustentan el trabajo que se hace con ellas:
La búsqueda interna: este es un enfoque que deberíamos tener en todo lo que
hacemos en nuestra vida. ¿Cómo estoy?, ¿Cómo me siento?, estar en el aquí y
ahora, completamente presentes y alertas con la vida que transcurre a través
nuestro, expandiéndonos y ampliando nuestro campo de visión, lo que nos permite
ver lo ilimitado de la vida si estamos dispuestos a mirar. POY es una
invitación a la mirada interior, a la pausa, a mirar, explorar y sentir.
Inesperados, pero precisos: muchas cosas que nos pasan en la vida son inesperadas, pero
muchas veces cuando somos capaces de leer el mensaje que viene oculto, su
precisión es tal, que puede dar un giro a nuestra vida. POY sorprende con lo
inesperado y a través de ello nos entrega un mensaje preciso.
Soñar: la capacidad de soñar nos lleva a donde queremos llegar. Un
sueño traducido en una visión y en un mapa de ruta, es una fuente de energía,
inspiración, pasión y ambición.
Devoción: es la capacidad de entregarse al otro y de trabajar juntos
de forma auténtica, sin máscaras. Cuando logramos cercanía y un sentido de
pertenencia, resulta más fácil movernos juntos hacia los mismos objetivos.
“Tachles”: quiere decir traducir en acciones, traducir en objetivos,
tareas y acciones nuestros profundos sueños para que se hagan realidad.
La invitación es a abrir nuestras miradas y puntos de vistas
que nos permita ampliar visiones, encontrar respuestas que podían parecernos
imposibles y darle un nuevo rumbo a temas que pueden estar siendo limitantes o
restrictivos para las posibilidades de desarrollo y expansión. Muchas veces la
capacidad de abrir nuestra mente y sobretodo el corazón, nos permite ser dueños
de nuestro futuro y renunciar a ser esclavos del pasado; eso es posible, pero
es una decisión consciente.
Los Encuentros Experienciales son instancias de reunión en
torno a “The Coaching Game” y “Punctum”, las principales herramientas POY para
profundizar en un tema común para todos, de impacto en nuestras vidas o en una
organización, compartiendo con otros nuestras vivencias y experiencias a través
del juego con tarjetas con imágenes y palabras que nos permiten conectar desde
la emoción y la razón, uniendo la fuerza de nuestros hemisferios cerebrales, en
un ambiente lúdico, inspirador y desafiante, dando espacio a la Pausa, a
conectar con el aquí y ahora y tomar conciencia del momento presente y de la
energía de vida que fluye por nosotros.
Te invito a vivir un Encuentro Experiencial para profundizar
sobre la visión de nosotros mismos, un aspecto crucial en la configuración de
nuestra AUTOESTIMA, un aspecto de nosotros mismos clave para nuestra salud
psicológica y nuestra capacidad de ser felices y plenos.
Fotografía de Ciszí Verá.
lunes, 22 de agosto de 2016
¿QUIÉN VIVE, YO O EL PERSONAJE?
¿Una pregunta sin sentido? Muy
por el contrario. La invitación es a descubrir el sentido de la pregunta y
aventurarnos en el sentido de la vida y en la profundidad del camino y la
búsqueda interior.
¿Hay cabida para la interioridad
en el mundo actual?, ¡claro que sí! No sólo la hay, es la única posibilidad que
el ser humano tiene para salvarse a si mismo y desde ahí construir un mundo
nuevo, sostenible y en paz, una utopía que sólo podrá transformarse en realidad
cambiando el curso de nuestra mirada desde el exterior al interior, desde el
afuera al adentro.
El PERSONAJE
Nuestra sociedad ha construido
focos y reflectores que dirigen nuestra mirada y nuestro pensar y nos llevan a
actuar como manadas, buscando ahí lo que creemos necesitar. ¿Qué luz es esa? Es
la luz del éxito, el poder, el consumo, la tecnología, el placer, el dinero y su brillo enceguecedor, alimentado y
potenciado por el marketing y la publicidad que nos venden y hacen creer en la
realidad de fantasías y sueños imposibles. Felicidad envasada….todo fácil,
inmediato, al alcance de quien tenga el poder para comprarlo. Cual polillas hipnotizadas, somos atraídos y
dominados por la fuerza de esa luz, la que dirige nuestra vida, motivaciones y
aspiraciones. Nos hacemos dependientes de ella y se transforma en la esencia de
nuestra vida y en el sentido de la misma.
Esta sociedad está muy lejos del mundo
de la reflexión, la introspección y la conciencia de quienes somos. Nuestra
identidad se asimila a cargos, roles, profesión o actividad, como si el HACER fuera sinónimo del SER, de
forma tal que cuando esos roles se
acaban, pareciera que la vida misma perdiera el sentido.
Nos enseñan a competir, a tener
éxito para “ser alguien en la vida”, sinónimo de poseer, comprar, consumir. Ponemos
nuestras energías al servicio de estos objetivos en la búsqueda de una
identidad, un quién soy, basado en el HACER y PARECER, sin siquiera detenernos a pensar qué hay más
allá del “quién hace”, “estudia” o “compra”. Terminamos identificando nuestro
SER con una “rotulación de fábrica”: “soy madre”, “soy ingeniero”, “soy padre de tres hijos”, “soy
deportista”, “soy gerente”, “soy empresario”.
Este proceso lo he llamado la
creación del PERSONAJE que creo ser, de
forma tal que actuamos desde ahí y terminamos identificándonos con el arquetipo
de éste. En una sociedad basada en el personaje, la PERSONA o el SER, no
existe, es invisible. El patrón de relación y de valor está sustentado en lo
externo, en lo superfluo, lo desechable, en la diferencia, la desigualdad, el
poder.
Basta mirar la sociedad actual y
el drama con que nos encontramos día a día y que crece en un sentido que a
veces nos lleva a caer presos de la desesperanza. ¿Puede alguien pensar que la
vastedad del misterio de la vida puede tener cómo propósito y objetivo último el
acceder al auto último modelo, la casa con piscina, la ropa de marca o el
último IPhone? Sin duda, no hay nada malo
en la posibilidad de acceder a ello, y puede ser muy agradable contar con algunos
de estos bienes, pero sin duda el sentido de la vida radica es una esfera muy
superior a estos objetivos. Lo que llama a la reflexión es el darnos cuenta de cuánto
del esfuerzo, del estrés y la ansiedad que observamos en la vida actual se
sustenta en nuestra búsqueda “frenética y desesperada” por acceder a dichos
bienes, con un sentimiento de que nuestro valor como persona se asimila al
valor de las cosas.
EL SER Y
LA PUERTA DE SALIDA
La humanidad requiere un hombre
distinto, requiere respuestas distintas, romper paradigmas y construir una nueva
realidad. Necesitamos una puerta de salida que nos lleve a la entrada a una
nueva dimensión de quienes somos.
Detrás del PERSONAJE está nuestra
naturaleza real, profunda, divina, en conexión plena y permanente con el
cosmos, con la existencia, con la verdad de lo que somos; en ella reside la
fuerza para crear y generar la vida que queremos para nosotros y para el mundo.
Es nuestro SER, nuestra esencia que contiene la sabiduría de todo nuestro
recorrido universal, de tiempo en tiempo, de vida en vida y que tiene la potencialidad
de manifestar lo mejor de sí mismo; sólo requerimos tomar contacto y conciencia
de su existencia.
Sin embargo, buscamos todo tipo
de excusas para justificarnos y seguir en el personaje, algo que nos salve de tener
que reflexionar sobre el sentido y propósito de nuestra vida… algo ajeno y
extraño para el pensar de muchos. Aventurarnos en ese territorio desconocido
nos aterra, es como caer en una inmensidad en la cual nos sentimos perdidos, algo
que se llama INTERIOR, un mundo totalmente inexplorado para quienes viven en el
afuera. Sin embargo, en el acto de conciencia, voluntad y decisión de entrar en
lo desconocido, está no sólo la liberación de toda nuestra potencialidad, sino
además la libertad del SER y la posibilidad de acceder a la realización y la
felicidad.
¿Por qué nos asusta la
posibilidad de enfrentar la grandeza que reside en el SER? Sin duda hay una
razón. Para quien ha vivido creyendo que
es limitado, dependiente del afuera, su valor depende de los “resultados” de su
vida, a merced del destino, el azar, la sociedad, la política, la economía,
etc. Protegerse y sobrevivir es su objetivo de vida y el tener siempre a quien
culpar de su infortunio, desesperanza y desánimo le permite seguir jugando a su
personaje sin sentirse responsable, justificando sus actos y defendiendo los
valores que lo guían. “No soy yo”, la culpa es del sistema, la política, las
malas personas, etc., y así, el fin justifica los medios.
Salirse de ese patrón implica “hacerse
responsable” de la propia vida y reconocer que soy capaz, que puedo actuar en
el sentido de la vida que quiero para mí y para los demás. Es aceptar que “no
son los otros”, que más allá del destino, el azar, la política, la economía,
siempre puedo decidir cómo actuar, esa es mi libertad, mi elección, a través de
la cual construyo mi camino. Eso requiere de fuerza, voluntad y valentía,
implica ser consecuente y, lo más difícil, implica transformarse en el mundo
que quiero vivir (M. Gandhi). Ese es el gran cambio de paradigma que la
infinita sabiduría de la vida nos está llevando a mirar, a reconocer, a través
del dolor y el sufrimiento que el mismo ser humano ha creado para sí. Lamentablemente
esta es la única forma en que, en su total separación y desconexión con el
poder divino que lo conforma, el hombre sabe aprender…. si es que aprende.
LA
TRAVESÍA
Es momento de reconocer al SER que
está detrás del personaje, la fuerza y sabiduría infinita que habita en
nosotros, que le da sentido a esta experiencia de vida, que es una sola con la
muerte; no hay inicio ni fin, sólo un devenir en la infinidad del universo y
del cosmos del que somos parte. En esa conexión, en esa unidad, podremos
construir la vida que merecemos vivir, la que es nuestra por naturaleza y que
le da futuro al planeta y a la humanidad.
¿Cómo partir? Dando el primer paso
a la conciencia, al darnos cuenta, al decir, ¡si quiero!, ¡si puedo! Quiero ser
protagonista y responsable de mi vida, quiero conocer y desarrollar toda la potencialidad
que hay en mí, quiero ser el héroe de mi propia vida, en la conquista de quien
soy, de mi SER, de mi destino. Ahí
comienza la travesía y hay muchos caminos por donde partir: tus emociones, tu
cuerpo, tu mente, tu espíritu. Si el norte está claro, todo ellos te llevarán a
destino y el norte está en tu corazón, donde reside la fuerza de tu espíritu.
Te invito a comenzar el camino,
te invito a conocer un posible comienzo, te invito a aprender a hacer PAUSA y a aprender a conectar
con la fuerza que está en la capacidad de integrar tu intelecto con tu mundo
emocional y tu espíritu, en conexión con el cuerpo que sostiene nuestra vida.
Desde ahí podrás transformar tu vida, tus relaciones con los demás y aportar un
mayor sentido y presencia en lo que haces, desde quien realmente eres y no sólo
desde el PERSONAJE que crees ser. La conexión con la sabiduría interior que nos
habita, requiere aprender a conocer y a trabajar con nuestra mente y descubrir
el poder de la claridad, el valor de la presencia y de la atención plena en
todo lo que hacemos, en la realidad que queremos construir para nosotros, los
que nos rodean y la sociedad de la que somos parte.
Mindfulness y Atención Plena es
un gran comienzo para crear una real fuerza del cambio en los distintos ámbitos
de nuestra vida que nos ayude a conectar con la profundidad de quienes somos, liberándonos
de las barreras impuestas por el PERSONAJE, aprendiendo a conectar con los
demás desde el valor esencial de la vida y de lo que todos somos como seres
humanos. Sólo cultivando el momento presente podemos trascender al PERSONAJE para
descubrir el SER que habita en él.
¡Bienvenidos a la Travesía!
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jueves, 23 de junio de 2016
COACHING VOCACIONAL
PARA ESTUDIANTES USANDO EL PODER DE LA METODOLOGÍA LEGO® SERIOUS PLAY®.
Definir
el futuro profesional es una de las grandes decisiones en la época de la
adolescencia, pero no siempre contamos con la información y las herramientas necesarias
para tomar con claridad una decisión tan determinante para nuestro futuro. Esa claridad
está muy relacionada con nuestra capacidad de dar respuestas a preguntas como:
¿cuáles son mis reales intereses?, ¿qué busco en la vida?, ¿en base a qué criterios
estoy tomando mi decisión?, ¿sé realmente lo que me gusta hacer?, ¿cuáles son
mis fortalezas y aptitudes?, ¿cómo me veo a mí mismo?. Muchas de estas
respuestas no son fáciles y menos a esa edad!!
¿Es
posible ayudar a los jóvenes a explorar más profundamente en estas preguntas y
permitirles conectar con información que puede estar más allá de lo
inmediatamente consciente para ellos? Si!!, es posible, invitándolos a explorar
su mundo interior y a profundizar en sus intereses construyendo y jugando con
bloques LEGO!!!, un lenguaje que además es conocido y atractivo para ellos.
Esta
metodología de trabajo se llama Metodología LEGO® SERIOUS PLAY® (LSP) y es resultado
de más de 20 años de investigación en el campo del aprendizaje, psicología,
ciencias del comportamiento y neurociencias. La Metodología se basa en la construcción de modelos 3D usando
bloques LEGO, como respuesta a los desafíos planteados de acuerdo a los objetivos
de trabajo de la sesión. La construcción de modelos se complementa con la narración
de historias que lo explican y con la “extracción” y lectura de la información
y el conocimiento que ha quedado plasmado en dicha construcción. Esto permite
descubrir información y contenido que muchas veces estaba oculto a la
conciencia de la persona.
La Metodología LSP aprovecha todas las ventajas que el juego tiene en
los procesos de aprendizaje, permitiendo el uso de la imaginación creativa y la
inspiración en el análisis y exploración de un tema u objetivo específico, en
un ambiente de motivación y placer. El juego en combinación con el uso de metáforas,
como parte de la narrativa de historias, permite trasmitir y hacer entender
conceptos abstractos y temas complejos que de otra forma serían difíciles de
comprender y la posibilidad de expresar ideales y valores importantes para la
persona, aun cuando pueda no estar tan conscientes de ello.
La posibilidad de construir modelos en 3D para expresar una idea, un
concepto o un pensamiento, es una manera de hacer que las relaciones e ideas abstractas
y formales se vuelvan más concretas, más visuales, más tangibles, más fáciles
de manipular y por lo tanto más fácilmente comprensibles. Cuando pensamos a
través de objetos o pensamos “con los dedos”, liberamos energías creativas,
modos de pensamiento y formas de ver las cosas que de otra manera nunca
exploraríamos.
Otro de los fundamentos esenciales de la Metodología LSP es la
evidencia científica existente respecto a la profunda interdependencia entre
las manos y la mente. Estudiosos sostienen que el uso de las manos para
manipular y construir, es un método primordial que el cerebro utiliza para
construir su propio conocimiento del mundo y sostienen que las manos están
conectadas con una porción altamente significativa de las células neuronales.
Por estas razones, los modelos construidos a través de LSP entregan
mucha más información de nosotros mismos y de una idea o pensamiento, que la
que tenemos en la conciencia, la que “se filtra a través de las manos”,
permitiendo la expresión no sólo de los aspectos racionales sino también de los
emocionales involucrados.
En base a lo anterior he
desarrollado un Programa de Coaching Vocacional a través del uso de esta
innovadora Metodología, especialmente diseñado para jóvenes secundarios y
universitarios que quieran explorar más en profundidad sus intereses vocacionales
y conocer más de sí mismos, permitiéndoles contar con mayor información y
claridad para tomar sus decisiones en estas materias.
Fundadora de “Puerta51Consultoría Estratégica”,
Coach Certificada, especializada en regulación emocional y manejo de estrés,
Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada en la Metodología
LEGO® SERIOUS PLAY®, Ingeniero Comercial UC.
miércoles, 22 de junio de 2016
11
BENEFICIOS DEL COACHING PARA EL CONOCIMIENTO PERSONAL
Hablar
de coaching puede generar dudas, resistencias, incredulidad y falta de
entendimiento, entre otras reacciones. Se habla de coaching en muchos ámbitos y
hay un sin número de coaches y tipos de coaching, lo que produce confusión y
dudas respecto de qué se trata y de su efectiva capacidad de apoyar procesos de
transformación.
Es
muy importante rescatar la esencia de lo que hay detrás del coaching y
separarlo de lo que puede ser la moda del coaching. El coaching es una
herramienta de gran valor para todo aquél que quiera invertir en su crecimiento
personal, que le permite desarrollar competencias que lo ayuden a la generación
de resultados, cumplimiento de metas u objetivos. Es un aporte a nuestro
proceso de autoconocimiento, crecimiento, desarrollo y evolución como personas.
Es
normal preguntarse, ¿qué lo diferencia de una terapia psicológica o de un
trabajo con un terapeuta?. Lo primero es que hay diferencias y características
distintas en la técnica de trabajo utilizada y en términos muy generales, lo
fundamental es que el coaching tiene como único objetivo el apoyar procesos que
permitan a las personas el cumplimiento de sus metas y objetivos, tanto en
ámbito personales como profesionales; no es una herramienta terapéutica
orientada a trabajar con patologías, problemas
o enfermedades sicológicas, campo que está circunscrito al ámbito de la
psicología o psiquiatría según corresponda o corrientes terapéuticas de
distinto tipo. Hacer esta distinción y diferencia es fundamental dentro del
código de ética que debe estar siempre presente en un coach debidamente
certificado. No es necesario tener una enfermedad o patología psicológica para
querer emprender un proceso de autoconocimiento y crecimiento personal, muy por
el contrario, a veces es una expresión de gran madurez sicológica el estar
dispuesto a hacerlo.
El
proceso de conocimiento de uno mismo, de reconocimiento de nuestro mundo
emocional, de crecimiento y desarrollo personal es parte natural y esencial de
nuestra vida y debería ocupar un lugar importante en ella, en la medida que
entendamos que son elementos determinantes de los resultados concretos,
personales, profesionales y afectivos que alcanzamos en ella y afectan nuestro
nivel de bienestar, felicidad y autorrealización. El aprendizaje es condición
natural de un proceso de autoconocimiento y es crucial entender que éste no termina
y no está circunscrito a lo que aprendimos en nuestra etapa escolar o
universitaria. El proceso de aprendizaje debería ser un estado permanente de
apertura, que tiene que ver con aprender a descubrir nuevas miradas, visiones, desarrollar
nuevas competencias, descubrir nuevas dimensiones de mí mismo, nuevas
respuestas y acciones que me permitan generar respuestas distintas ante los mismos
eventos, única forma de crear una realidad diferente. El aprendizaje es una
condición fundamental para un ser humano que se desarrolla en un mundo que
cambia permanentemente.
¿Sabemos
cambiar por nosotros mismos?, la mayoría de las veces NO!!!, lo hacemos
obligados por las circunstancias y por la experiencia y a veces por los dolores
de la vida. ¿Es necesario que sea así?, no lo es, podemos evitarnos muchos
dolores aprendiendo a MIRAR y a VER en forma distinta.
En
que nos puede servir el coaching en esto, en mucho!!!. Un coach, debidamente
preparado y con la experiencia de vida y el trabajo interno personal que lo
respalde (lo cual debería ser igual de válido y exigible para un psicólogo, terapeuta o un psiquiatra que
trabaje con el alma humana), puede ser
un gran aporte y un buen compañero de camino de quien desee adentrarse en las
profundidades del crecimiento personal y descubrir todo el tesoro escondido en
nuestro interior, a veces calcificado por estructuras defensivas que no nos
permiten explorar nuevos territorios, nuevas dimensiones de nuestro SER y nos
dejan limitada nuestra capacidad de expresión a una ínfima parte de lo que
somos y a sólo aquello que hemos aprendido a ser y hacer, determinadas por la
forma en que hemos concebido el mundo, la vida y a nosotros mismos.
Sin
duda, que el mundo es mucho más de lo que cada uno ve. Lo que vemos,
entendemos, aceptamos, tiene que ver con nuestras ideas, juicios y creencias de
cómo son las cosas, lo que es bueno, lo que es malo, lo que debe ser, lo que
debería ser, y está determinado por la cultura, educación, crianza, sexo,
religión, estudios, condicionamientos, madurez, etc. Sin embargo, la vida pone
a nuestra disposición innumerables puertas que podemos abrir y/o cerrar; detrás
de cada una hay realidades, visiones, miradas, perspectivas, colores, personas
distintas y la llave para abrir o cerrar alguna de ellas la tengo yo, muchas
veces muy guardada en un lugar escondido y protegido de mi mente, resguardado
por el temido “dragón” del miedo.
¿De
qué me sirve el coaching?, en primer lugar, me ayuda a atreverme a mirar a ese
“dragón”, que quizás no es tan temible como siempre he pensado y a
CUESTIONARME, preguntarme si no habrá alguna forma distinta de mirar la
realidad que estoy viendo. Si creo que lo que yo veo y pienso es la verdad y
única verdad, no hay salida a la situación, no hay una respuesta distinta que
me pueda llevar a crear un mundo distinto. El desarrollo de la madurez y la
inteligencia sin duda reside en la capacidad de saber que no hay una verdad
absoluta; hay visiones, opiniones, juicios, formas de ver, creencias, ideas,
etc, que son personales, que podemos compartir o no. Cada realidad tiene la opción
de mirarse desde una perspectiva distinta, lo cual si lo aplicamos a nuestras
realidades, experiencias, vivencias, dolores, miedos, del día a día, pueden
permitirnos descubrir una vida distinta y una forma de mirar y crear una
realidad diferente, que muchas veces no sólo tiene impacto en lo personal sino
también en lo grupal y colectivo.
Hay
al menos 11 formas en que el coaching me puede ayudar en mi proceso de crecimiento
personal
- Revisar mis creencias y juicios sobre los que he estructurado mi forma de ver y mirar el mundo. Muchos juicios y creencias pasan a ser creencias limitantes que me impiden avanzar, desarrollarme y descubrir todo el mundo de potencialidades que tengo para expresar. ¿Cuantos NO PUEDO!!, quedaron marcados en mi registro mental y determinaron que nunca más lo intentara y me hiciera una imagen y visión disminuida de mi mismo?
- Incorporar la capacidad de reflexión, de hacerme preguntas, de cuestionarme, de no dar todo por sabido, de valorar otras miradas e ideas para ver e interpretar el mundo.
- Aprender a identificar, reconocer, nombrar y gestionar mi mundo emocional.
- Aprender a responder a la pregunta ¿Quién soy?, sin dar simplemente como respuesta el o los roles que cumplo en mi vida.
- Aprender a mejorar nuestra capacidad de comunicación y relación con otros.
- Desarrollar nuestra capacidad de autoliderazgo y automotivación.
- Identificar las acciones a tomar y las competencias a desarrollar para lograr el cumplimiento de mis metas y objetivos.
- Descubrir el Poder interior que hay en mí.
- Aumentar la confianza en mí mismo.
- Aprender a decir que NO cuando quiero decir NO!!
- Descubrir la sabiduría oculta en mi cuerpo como camino de conexión con quien soy y de recuperación de mi energía vital.
Podría
enumerar muchas más posibilidades disponibles a ser descubiertas a través del
coaching y el proceso de autoconocimiento que lo acompaña, pero creo que este
listado de 11 posibles resultados permiten dar una visión clara del aporte que
puede representar a todo aquél que está comprometido con su proceso de
autoconocimiento y de descubrimiento de su Poder Interior.
Atrévete
a romper con tus creencias limitantes y a descubrir toda la potencialidad y el
poder que hay en ti y descubre el SER que eres.
Te
invito a revisar el Programa de autoconocimiento “EL SENDERO DEL ALMA” en
http:\\vivianafuicapuerta51.com o escríbeme a contacto@puerta51.com
VIVIANA FUICA
Fundadora de “Puerta51 La puerta al cambio”,
Coach Certificada, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada
en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Especializada en regulación emocional,
Ecología Emocional y mindfulness. Ingeniero Comercial UC.
lunes, 4 de abril de 2016
DESPERTANDO TU PODER INTERIOR
¿Quiénes
somos?, la obviedad de esta pregunta muchas veces nos sorprende con la
dificultad de la respuesta. Tendemos a responder describiendo nuestros roles,
profesión, estado civil, hijos, y quizás con mayor profundidad, nuestra visión
de la vida y nuestra opinión respecto a ciertos temas. Darnos cuenta de que
somos mucho más de lo que creemos ser puede ser toda una sorpresa; hay una
inmensidad en mí que no estoy manifestando por falta de conciencia y por no
saber cómo hacerlo.
Descubrir
quién realmente soy, es sin duda la travesía más desafiante y trascendental de
nuestra vida, ilimitada en su extensión y en los descubrimientos que nos regala.
Nos permite ampliar la visión de la infinita dimensión de nuestra naturaleza. Partir
la travesía requiere tomar conciencia de la responsabilidad que nos cabe en la realidad
que construimos, resultado del conjunto de ideas, juicios, creencias,
significados y sentimientos con que nos movemos en la vida, los que se
transforman en respuestas y programaciones automáticas con las que funcionamos
y actuamos, juzgamos y hasta sentimos.
Estas
respuestas y programaciones van
determinando la visión que tenemos de nosotros mismos y la imagen que el resto
tiene de mí. Nuestra visión de nosotros
mismos normalmente la construimos en base al resultado que obtenemos de
nuestras acciones, y dependiendo de ello nos llenamos de etiquetas, muchas de
las cuales tienden a cerrar caminos en vez de abrir posibilidades. Nuestra
identidad queda definida por roles, experiencias, emociones, juicios, miedos, expectativas,
ilusiones que nos habitan. Muchas veces no somos conscientes ni de cómo se
originaron ni de qué representan, quedaron grabadas en nuestro cerebro
normalmente en etapas muy tempranas de nuestro desarrollo y las hemos dado por
válidas sin revisarlas o cuestionarlas, ya son parte nuestra, de nuestro inconsciente
y pasan a ser “un dato de la causa”, en base al cual creamos la realidad. La travesía
hacia quién soy parte al darme cuenta de que la visión y el conocimiento que
tengo de mí puedo modificarlo, revisando los juicios o creencias con que me
muevo en la vida, permitiendo que aspectos y territorios desconocidos de mí
mismo cobren vida y manifestación.
El
poco conocimiento y conciencia de quienes somos nos lleva a vivir la vida desde
una mirada muy sustentada en lo externo, en lo que los otros ven y juzgan de mí.
¿Nos hemos preguntado qué es en realidad para nosotros la VIDA?, ¿la vivimos
realmente en la plenitud que nos ofrece?. Cualquiera sea la creencia o la
mirada con que lo analicemos, sin duda la VIDA es un misterio y es un milagro,
pero que rápidamente encuadramos en una estructura social y cultural que la
limita a un conjunto de creencias, exigencias, normas, juicios, expectativas,
roles, etc, que restringe la capacidad de descubrir toda la inmensidad que habita
en el SER que somos.
En alguna medida todo el potencial y la inmensidad que
traemos al nacer se “robotiza” a través de patrones culturales, sociales, políticos,
históricos, religiosos, etc, incorporados en nuestro cerebro cual software de una
computadora, que nos dice lo bueno, lo malo, lo que debemos ser, qué hacer, qué
me lleva al éxito, qué es aceptable socialmente, etc, muchos de ellos absolutamente
necesarios para el proceso de socialización y vida en comunidad, pero que ante
la ausencia de hábitos y cultura de reflexión e introspección, de valoración al
cultivo de una vida interior, nos lleva muchas veces a construir una vida de
acuerdo a los patrones de moda, pero que poco responde a las potencialidades
verdaderas de mi SER y a las propias necesidades de mi alma.
Las necesidades no
satisfechas de nuestra alma están detrás de mucha de la insatisfacción,
depresión, falta de sentido, estrés, vacío, que llenan muchas calles del mundo,
para lo cual se ha desarrollado un rentable negocio de paliativos, drogas,
remedios, alcohol, consumismo, tecnología, que nos aleja cada vez mas de
quienes somos, construyendo una nube espesa que cada vez aleja más la
posibilidad de ver la luz que brilla en el fondo de mi corazón, gritando,
quiero VIVIR!!!
¿Quién
quiere vivir?, el alma que habita en mí, que desea manifestar la plenitud y
toda la potencialidad de quien es. ¿Cómo respondo a esa necesidad?, ¿cómo la llevo
a la vida concreta, al día a día que vivimos
en el mundo de hoy? Simplemente tomando conciencia de qué es lo que hay detrás
de las acciones y decisiones que tomo en la vida, cómo estoy interpretando el
mundo que me rodea, con qué juicios me muevo en la vida, ¿me aportan al crecimiento,
a la exploración, evolución, a la transformación? o ¿me limitan a una mínima
expresión de la real potencialidad que tengo?. Cuántos NO PUEDO, NO SIRVO, NO
ME ATREVO, NO SOY BUENO, YA ESTOY VIEJO, etc, limitan las posibilidades de abrirme a nuevas
experiencias, descubrir un mundo de posibilidades, y me quedo encadenado a una
rutina, a una falta de entusiasmo y de sentido, por un NO PUEDO, sin siquiera
haberme atrevido a probar y……… ¿si pudiera?
Hay
un poder dentro de cada uno, un poder interior que está mucho más cerca de quienes
somos, que el simple rol con que nos movemos en la vida. Cuando tomamos conciencia
de ese poder interior nos hacemos responsables de la vida que creamos y de la
libertad de elegir que tenemos. Esa creación no se hace a través de sueños, se
hace a través de las acciones y decisiones que tomamos en la vida. ¿No es hora
de hacernos responsable de lo que pienso, de los juicios y de las emociones que
me habitan, elegidas libremente por mí? Nuestra emoción es parte crucial del
mundo que creamos y no hacernos responsables de su gestión es una expresión de
inconsecuencia e irresponsabilidad importante respecto a la realidad que queremos,
al deseo de ser feliz y el poder crear un mundo mejor para mí y los demás.
El
avance de la neurociencia, la investigación, la psicología positiva, la espiritualidad,
nos aportan hoy día mucho conocimiento, técnicas,
herramientas, que nos ayudan a ir conectando con este Poder Interior, pero
depende de nosotros ir hacia allá y dejar de elegir el camino del reclamo, la
queja, el resentimiento, la resignación, la victimización, la culpa, el pobrecito
de mí, y dar pasos responsables y concretos para alcanzar nuestra felicidad y
aportar a la de los demás.
Te
invito a ser parte de aquellos que creemos y queremos aportar a un mundo
distinto descubriendo nuestro Poder Interior y haciéndonos responsables de la
realidad que creamos.
VIVIANA
FUICA
Socia de “Puerta51Consultoría Estratégica”,
Coach Certificada, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada
en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Ingeniero Comercial UC.
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viernes, 27 de noviembre de 2015
¿PAZ, PAZ, PAZ….UNA UTOPÍA O UNA POSIBILIDAD?
Hemos llegado a diciembre, último mes del año y abundan los deseos de paz y de amor para el año que viene. Normalmente no hay saludo navideño o de fin de año, que no contenga deseos de paz.
Es probable que este año estos deseos tengan una connotación aún mayor, como resultado de los hechos terroristas que han remecido los corazones de muchos a lo largo del planeta. La violencia, el terrorismo, el fanatismo, la poca valoración de la vida humana, el ideologismo por sobre la cordura, la muerte por sobre el diálogo, el miedo en las caras y en el corazón de tantos, se han hecho una vez más presentes, sembrando preocupación y desesperanza en relación al futuro.
La violencia de los hechos ocurridos en Paris no dejan indiferente a nadie y nos lleva a tomar conciencia también de las barbaries, genocidios, guerras y muertes que ocurren todos los días en distintos lugares del mundo como resultado del terrorismo, las dictaduras, el narcotráfico, las luchas raciales, ideológicas, de poder, territoriales o religiosas. La historia de la humanidad lamentablemente no ha sido un ejemplo de paz, respeto o tolerancia entre los seres humanos y podríamos hacer una larga lista de genocidios y barbaries ocurridos no sólo en la historia moderna sino a lo largo de todo el proceso de evolución y desarrollo del hombre. En ella podemos encontrar ejemplos claros de cómo cultivar frutos de sangre, dolor y desesperanza en un campo desnutrido de amor, del sentido de la vida, de la compasión y de la tolerancia.
¿Ha aprendido algo la humanidad a lo largo de su historia?, ¿es la paz mundial algo alcanzable o es sólo una ilusión?, ¿podemos realmente pensar en un futuro sustentable, distinto y mejor?. La invitación es a reflexionar un poco sobre cómo responder a estas preguntas.
Ante hechos como los ocurridos recientemente, sin duda no es mucho lo que podemos hacer individualmente para cambiar la realidad mundial. Normalmente luego del shock del primer momento seguimos nuestras vidas, esperando que “otros”, llámese líderes mundiales, gobiernos, ONU, OTAN, etc, logren hacer algo que nos ayude a vivir con menos temor. Sin duda, no tengo la respuesta a cómo enfrentar una situación como ésta, ni cómo manejar los fanatismos religiosos o ideológicos en todos los ámbitos del mundo, pero sí tengo claro que no podemos pensar que la creación de un futuro distinto y mejor es tema solamente de “otros”. No podemos pensar que la creación de las condiciones para generar un futuro donde la paz, el respeto, la tolerancia y el amor prevalezcan, dependa sólo de políticas, acuerdos, gobiernos, alianzas, guerras contra guerras.
¿Esa paz tan anhelada es posible?, ¿es la paz ausencia de guerra simplemente?, ¿de dónde nace la paz, de políticas o del corazón humano?. La paz requiere de respeto, de tolerancia, de colaboración, de comunicación, de solidaridad, de amor, por lo tanto, ¿qué responsabilidad nos cabe a cada uno de nosotros en la generación de ese mundo distinto?. ¿Nos hemos preguntado, qué estamos haciendo en nuestra propia vida para no seguir cultivando la semilla de la violencia, el fanatismo, la soberbia, la mentira, la injusticia, el abuso, la radicalización, la discriminación, etc?. ¿Puedo esperar que el mundo cambie, que pare la violencia, el terrorismo, las muertes, siguiendo con mi vida y mi forma de ser sin tomar conciencia de mis propios actos?
Todos somos responsables de la realidad que creamos con nuestras acciones y del impacto que esto genera en los demás. Todos tenemos la capacidad de influir por lo tanto en nuestro entorno, sembrando así una semilla de cambio que puede dar muchos frutos de paz y de amor en nuestra realidad, si así nos lo proponemos. Todos tenemos la semilla del cambio que permite dar a luz a todo nuestro potencial y llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos; para ello requerimos tomar conciencia de la responsabilidad que nos cabe en la vida que vivimos y de cómo influimos en la vida de quienes nos rodean. Esto es válido como padres, hermanos, jefes, compañeros de trabajo, amigos, vecinos, ciudadanos, políticos, jefes de estado, etc. No somos seres aislados en este mundo, somos parte de un Todo, en que lo que yo haga influye en mi entorno y si yo cambio y me hago consciente del impacto de mis actos sobre los demás, podremos ir aportando a generar una realidad distinta. Creo que esta es la única formar de crear una sociedad mejor. Mientras esperemos que el cambio venga del actuar de “otros”, no hay cambio posible.
Mahatma Gandhi dijo, “Tu mismo tienes que ser el cambio que quieres ver en el mundo” y “Si quieres cambiar el mundo cambia tu primero”.
En mi visión, el futuro no será distinto mientras cada uno de nosotros como seres humanos no nos sintamos responsables de él. Para ello se requiere que en primer lugar entendamos más en profundidad la naturaleza de lo que somos como SER HUMANO. La conocida frase “Conócete a ti mismo” ha trascendido los tiempos desde la antigua Grecia, reflejando el valor de la reflexión en el entendimiento de la conducta humana. Pero, ¿entendemos realmente el sentido de lo que eso significa?; trabajando en este tema me he encontrado más de alguna vez con la pregunta ¿y eso qué es?, ¿cómo se hace?. Conocernos a nosotros mismos es al menos preguntarnos, ¿por qué actúo como actúo?, ¿me gusta la forma como actúo?, ¿qué impacto tienen en otros mis acciones?, ¿de qué depende que actúe de la forma en que lo hago?, ¿lo puedo cambiar? El ser humano a lo largo de su historia le ha dado un gran énfasis al mundo de la razón, en desmedro de sus otras dimensiones, la emocional, la corporal y también la espiritual, sin entender que sólo a través de la integridad y coherencia de ellas es posible alcanzar la plenitud de su SER. El mundo emocional es tan determinante de la vida del hombre que hasta que no entienda el rol y la importancia que las emociones tienen en su vida y en su capacidad de relación con otros, cómo lo determina en lo que es y lo que hace y aprenda a gestionar su mundo emocional, se hace difícil esperar que pueda alcanzar el desarrollo de todo su potencial que favorezca un mayor bienestar personal y colectivo y que permita avanzar hacia una sociedad que privilegie el amor por sobre el odio, la tolerancia y el respeto por sobre la agresión, la generosidad sobre la envidia, etc.
Humberto Maturana ha dicho, “nunca las guerras resuelven los conflictos humanos, porque no son resultado de la razón sino de la emoción y se resuelven sólo cuando hay conversación y respeto”.
El ser humano tiene la capacidad de amar y también la capacidad de odiar y destruir. El camino elegido es una elección, a veces determinada por las circunstancias, pero en un rango muy amplio es algo que podemos elegir libremente, cuando nos hacemos responsables por quienes somos y el impacto que generamos en otros. Ser responsables de quienes somos es entre otras cosas ser responsable de nuestro mundo emocional y lo que hacemos con él. Falta mucha conciencia para entender que detrás de cada acción, de cada palabra, hay una emoción y hay mucho que podemos hacer para cambiar una reacción por una decisión consciente.
Cuando soy capaz de entender quién soy, reconocer mis errores, limitaciones, mis juicios, mis creencias, el cómo mi historia puede estar determinando mi actuar, es mucho más posible que pueda mirar y reconocer en el otro a un “legítimo otro”, en palabras del profesor Maturana, con su historia, sus juicios, sus creencias, etc. Sólo este paso, el de aventurarnos en la conquista de nosotros mismos, el descubrir el desconocido mundo emocional que nos habita y el impacto que tiene en la vida, puede generar un gran impacto en nuestra realidad, aumentando los niveles de bienestar personal y colectivos, facilitando crear mayores niveles de paz en nuestro entorno.
Todos podemos cambiar, crecer, evolucionar, mejorar…… sólo necesitamos conciencia y voluntad. Sólo así podemos tener esperanzas de un futuro distinto y hacer de la paz algo alcanzable y no una mera ilusión.
Que los deseos de paz de esta Navidad y fin de año sean hechos desde la conciencia de la responsabilidad que nos cabe en crearla.
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