jueves, 22 de septiembre de 2016

POINTS OF YOU y “The Coaching Game”, una forma lúdica de profundizar en ti mismo (a).



POINTS OF YOU (POY) con sus herramientas “The Coaching Game” y “Punctum”, ha conquistado a muchas personas en el mundo por la fuerza y el poder que éstas tienen para conectarnos y profundizar en temáticas determinantes de nuestra vida tanto a nivel personal, grupal u organizacional. Más de 1.000.000 de personas en el mundo ya se han encantado con estas herramientas y el número sigue creciendo….Han podido experimentar su poder de reflexión y de apertura a nuevas miradas a la que nos invitan, desde la experiencia del juego lúdico e inspirador.
Las herramientas POY integran la fuerza de la imagen con la de la palabra, sorprendiéndonos, provocándonos e inspirándonos, uniendo lo racional y lógico con lo emocional, en un ambiente lúdico, motivante y entretenido. Nos ayudan a liberar nuestros patrones de pensamiento habitual, abriéndonos a nuevos puntos de vista, y expandiendo nuestras posibilidades para liberarnos de creencias y descubrir nuevas miradas, facilitando el cambio y la trasformación. POY nos abre a lo inesperado, pero preciso.
Las herramientas Points of You están diseñadas en base a ciertos valores que sustentan el trabajo que se hace con ellas:

La búsqueda interna: este es un enfoque que deberíamos tener en todo lo que hacemos en nuestra vida. ¿Cómo estoy?, ¿Cómo me siento?, estar en el aquí y ahora, completamente presentes y alertas con la vida que transcurre a través nuestro, expandiéndonos y ampliando nuestro campo de visión, lo que nos permite ver lo ilimitado de la vida si estamos dispuestos a mirar. POY es una invitación a la mirada interior, a la pausa, a mirar, explorar y sentir.

Inesperados, pero precisos: muchas cosas que nos pasan en la vida son inesperadas, pero muchas veces cuando somos capaces de leer el mensaje que viene oculto, su precisión es tal, que puede dar un giro a nuestra vida. POY sorprende con lo inesperado y a través de ello nos entrega un mensaje preciso.

Soñar: la capacidad de soñar nos lleva a donde queremos llegar. Un sueño traducido en una visión y en un mapa de ruta, es una fuente de energía, inspiración, pasión y ambición.

Devoción: es la capacidad de entregarse al otro y de trabajar juntos de forma auténtica, sin máscaras. Cuando logramos cercanía y un sentido de pertenencia, resulta más fácil movernos juntos hacia los mismos objetivos.

“Tachles”: quiere decir traducir en acciones, traducir en objetivos, tareas y acciones nuestros profundos sueños para que se hagan realidad.

La invitación es a abrir nuestras miradas y puntos de vistas que nos permita ampliar visiones, encontrar respuestas que podían parecernos imposibles y darle un nuevo rumbo a temas que pueden estar siendo limitantes o restrictivos para las posibilidades de desarrollo y expansión. Muchas veces la capacidad de abrir nuestra mente y sobretodo el corazón, nos permite ser dueños de nuestro futuro y renunciar a ser esclavos del pasado; eso es posible, pero es una decisión consciente.

Los Encuentros Experienciales son instancias de reunión en torno a “The Coaching Game” y “Punctum”, las principales herramientas POY para profundizar en un tema común para todos, de impacto en nuestras vidas o en una organización, compartiendo con otros nuestras vivencias y experiencias a través del juego con tarjetas con imágenes y palabras que nos permiten conectar desde la emoción y la razón, uniendo la fuerza de nuestros hemisferios cerebrales, en un ambiente lúdico, inspirador y desafiante, dando espacio a la Pausa, a conectar con el aquí y ahora y tomar conciencia del momento presente y de la energía de vida que fluye por nosotros.


Te invito a vivir un Encuentro Experiencial para profundizar sobre la visión de nosotros mismos, un aspecto crucial en la configuración de nuestra AUTOESTIMA, un aspecto de nosotros mismos clave para nuestra salud psicológica y nuestra capacidad de ser felices y plenos.
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Fotografía de Ciszí Verá. 

jueves, 8 de septiembre de 2016

MINDFULNESS, UNA DISCIPLINA PARA LA VIDA CONSCIENTE


MINDFULNESS, UNA DISCIPLINA PARA LA VIDA CONSCIENTE



Mindfulness más que una técnica o una herramienta de meditación, relajación o de reducción de estrés, es una disciplina, una forma de vida que apunta a vivir una vida consciente, con plena atención de nosotros mismos, los demás y el mundo. Vivir una vida consciente implica darnos cuenta de que somos más que lo que creemos ser, significa reconocer la existencia de nuestra sabiduría interior a la cual podemos acceder desde la calma y el silencio y no desde el ruido, la agitación y el apuro en el cual solemos desarrollar nuestras vidas.

Mindfulness es una disciplina que nos invita a la autobservación de nuestra mente y cuerpo y a reconocer todo lo que hay en ella. Su práctica no busca que alcancemos nada especial, no pretende que vayamos a ninguna parte, sólo busca que desarrollemos la capacidad de observar la mente, reconocer lo que la habita, sus pensamientos, hábitos y condicionamientos y, desde ahí, aprender a mirar lo que pasa en nuestra vida diaria.  Mindfulness nos hace guardianes de nuestra mente, conscientes de nuestra respiración, sin generar una lucha interna, sólo observando la presencia de lo que hay en ella, sin juicio, desapasionadamente, dejando que fluya, sin pretender cambiarla, forzarla o exigirla, simplemente observándola. Cuando nos surge una sensación o un pensamiento no lo rechazamos, la idea no es alejarlo, evitarlo, preocuparse, ni dejar que nos asuste; sólo reconocer su presencia y dejarlo partir. A medida que tomamos consciencia de lo que hay en nuestra mente, aprendemos a conocerla y podemos comenzar a desidentificarnos de ella, reconociendo que somos más que los pensamientos, juicios, raciocinios y lógicas que la habitan, más que la agitación propia de su naturaleza, que es saltar de una idea a otra, de un pensamiento a otro, retrocediendo hacia el pasado o proyectándose hacia un futuro aún inexistente. 

Sólo observando sin juicio vamos “desempoderando” a la mente de su capacidad de controlarnos desde el condicionamiento, los prejuicios y su hábito de escapar del momento presente. La capacidad de auto-observación continua de nuestra mente la lleva naturalmente a un estado de calma, sin forzarla, a un silencio que surge de sí misma, como resultado de nuestra capacidad de ver y de reconocer lo que la constituye, cómo opera y por qué lo hace. En el proceso de “una mente que se mira a sí misma”, se va generando un mundo interno más calmo y silencioso que se traduce en acciones y decisiones más conscientes y sabias.

Cuando vivimos con una mente que no conocemos ni observamos, funcionamos desde un piloto automático inconsciente, dirigido por nuestras creencias limitantes y los modelos mentales que hemos construido y desde ahí tomamos decisiones, las que muchas veces nos lleva a limitar y restringir nuestras posibilidades y visiones. Abrirnos a la respiración consciente y a la atención plena, nos abre a nuevas posibilidades, a nuevas visiones, miradas y nuevas decisiones.

A través de esta disciplina, desarrollando la capacidad de seguir nuestra respiración, voy aumentando el poder de concentración, aquietando la mente, favoreciendo la calma interior y la serenidad, lo que ayuda a disminuir la ansiedad, el estrés, aumentando el descanso. Hablar de Mindfulness es hablar de respiración consciente, porque la herramienta para anclarnos en el momento presente y desarrollar la atención plena, es la atención en nuestra respiración, que conecta cuerpo y mente. La atención en la respiración nos ayuda a que la mente no se distraiga divagando, especulando, soñando, anticipando, esperando, etc. Desarrollar la capacidad de anclarnos en el momento presente a través de la respiración, nos permite mantener un estado consciente y sereno aún en circunstancias difíciles y nos ayuda a evitar ser arrastrados a un caos emocional por la inestabilidad de una mente que salta de un lado a otro y que a veces nos lleva a dejarnos dominar por emociones disruptivas (ira, miedo, ansiedad, angustia, confusión).

Cuando no vivimos conscientes, estamos divididos, disociados y nuestro cuerpo, mente y emoción no se reconocen como parte de una unidad, de un ser integral. No nos reconocemos en lo que hacemos; el exterior y el interior pareciera que no estuvieran conectados. El HACER pasa a ser distinto del SER; no me reconozco en lo que hago, mi mente corre por un lado y mi SER por otro, el tiempo se divide en infinidad de partes, no reconozco como “mi tiempo” el dedicado a otros y siempre siento que no tengo tiempo para mí; todo lo que hago es tiempo para otros y me agoto y desgasto. Es como si el tiempo dedicado al trabajo, a la familia, a los hijos, a la resolución de problemas, a las labores domésticas, etc, no fuera tiempo mío, fuera algo ajeno a mí; lo veo como esfuerzo, no lo disfruto, a veces no es placentero. ¿Por qué vivimos siempre sintiendo que no tenemos tiempo para nosotros, como si “el que hace lo que hace”, fuera alguien distinto a mí?  Eso es así, porque la mayor parte de nuestro tiempo no lo vivimos consciente de nosotros mismos, en unión con quienes somos, en interdependencia con todo lo que nos rodea, con consciencia de nuestro cuerpo, sensaciones o emociones; lo vivimos como autómatas, en piloto automático, disgregados de nuestro SER y esencia, como si lo que hacemos fuera una obligación ajena a quienes somos.

Cuando aprendo a hacer todo lo que hago en forma consciente, unido a través de la respiración con todo lo que me rodea, me descubro en lo que hago, estoy consciente de mis pensamientos, sensaciones y percepciones, me descubro en la quietud y la paz, soy yo mismo en todo lo que hago y todo ese tiempo me pertenece; el tiempo en realidad es todo mío y aprendo a hacer todo desde el disfrutar, desde el SER, desde el sentir la corriente de vida que habita en mí. El HACER y el SER se funden y encuentro mi lugar de paz, serenidad, de centro, aún en el agitado mundo, sin dejarme llevar por la agitación y confusión de una mente dispersa. Reconozco que soy más que mi mente y puedo gobernarla, llevándola al momento presente.

El monje budista Thich Naht Hanh habla del milagro del Mindfulness, porque podemos hacer milagros en nuestra vida haciéndonos conscientes de lo que hacemos en cada momento; la más pequeña acción que normalmente nos parece insignificante, improductiva, aburrida y una carga que debemos de llevar, como puede ser lavar, sacar la basura, hacer el aseo o planchar, o hacer aburridas planillas Excel en la oficina, revisar altos de documentos o servir café, puede transformarse en una profunda expresión de la corriente de la vida que soy, si la hacemos en atención plena, conscientes de nuestra respiración y de nuestro cuerpo, como parte de la expresión de mi SER, y expresión del milagro del que formamos parte. Todos somos SER, hagamos lo que hagamos, el milagro está ahí, las buenas o malas decisiones se reflejan en lo que hacemos con nuestro SER y la peor es vivir sin tener conciencia del regalo que nos fue dado, pensando que el HACER es el fin y no el medio para experimentar la vida que nos fue entregada.

Cuando no vivimos en atención plena, nos dejamos arrastrar por la incertidumbre y los miedos de un futuro que aún no llega o quedamos atrapados en las angustias, dolores y culpas de un pasado que ya fue. Somos incapaces de vivir y disfrutar un presente en su plenitud, terminando por replicar el angustioso pasado en el futuro que queríamos evitar, viviendo ya en el presente las angustias de un futuro que aún no es. El resultado no es obra del destino, no era algo ineludible, todo era posible de cambiar, pero nuestra mente nos llevó a hacer real un futuro que pudimos evitar si hubiésemos actuado desde la calma y serenidad de una mente consciente, que toma decisiones reflexivas, calmadas y sabias, muy distinto a lo que hace una mente confusa, agitada y en constante angustia, que sólo sabe replicar lo que ha vivido hasta ese momento.

El mejor futuro que podemos crear no es el resultado de la presión, apuro, ansiedad y el cúmulo de expectativas que inundan nuestra mente, sino que es aquél que es resultado de la suma de momentos presentes vividos en plena conciencia y atención. Desde un corazón en calma y una mente serena siempre seremos capaces de construir un futuro sustentable, a diferencia del resultado que muchas veces obtenemos de aquello construido y creado desde la angustia, el estrés, la ansiedad y una gran cuota de miedo.

La sabiduría está en cada uno de nosotros, reside en la profundidad de nuestro SER al que podemos acceder cuando aprendemos a despejar los caminos que nos llevan a él, muchas veces trabados, cortados, bloqueados, escondidos o perdidos en el ruido y la agitación de una mente desbocada y no trabajada.

La atención plena nos lleva a la claridad mental, a un corazón sereno, al autodominio, a tomar decisiones dueños de nosotros mismos, en plenitud. La atención plena es el milagro que permite en un instante unir todas las partes disgregadas de mi mente y de mi SER y recuperar la plenitud para vivir en el hoy, en el ahora, único momento real que tenemos para ser, experimentar, crear y construir futuro.

Los beneficios de esta disciplina, como cualquier disciplina, son alcanzables a través de la práctica y regularidad; nuestra mente es moldeable, responde al aprendizaje, pero eso requiere de esfuerzo, práctica, motivación y dedicación y los resultados ahí pueden ser sorprendentes.


Hazte parte del milagro del Mindfulness y une las partes disgregadas de ti!!!

lunes, 22 de agosto de 2016

¿QUIÉN VIVE, YO O EL PERSONAJE?

¿Una pregunta sin sentido? Muy por el contrario. La invitación es a descubrir el sentido de la pregunta y aventurarnos en el sentido de la vida y en la profundidad del camino y la búsqueda interior.

¿Hay cabida para la interioridad en el mundo actual?, ¡claro que sí! No sólo la hay, es la única posibilidad que el ser humano tiene para salvarse a si mismo y desde ahí construir un mundo nuevo, sostenible y en paz, una utopía que sólo podrá transformarse en realidad cambiando el curso de nuestra mirada desde el exterior al interior, desde el afuera al adentro.

El PERSONAJE
Nuestra sociedad ha construido focos y reflectores que dirigen nuestra mirada y nuestro pensar y nos llevan a actuar como manadas, buscando ahí lo que creemos necesitar. ¿Qué luz es esa? Es la luz del éxito, el poder, el consumo, la tecnología,  el placer, el  dinero y su brillo enceguecedor, alimentado y potenciado por el marketing y la publicidad que nos venden y hacen creer en la realidad de fantasías y sueños imposibles. Felicidad envasada….todo fácil, inmediato, al alcance de quien tenga el poder para comprarlo.  Cual polillas hipnotizadas, somos atraídos y dominados por la fuerza de esa luz, la que dirige nuestra vida, motivaciones y aspiraciones. Nos hacemos dependientes de ella y se transforma en la esencia de nuestra vida y en el sentido de la misma.

Esta sociedad está muy lejos del mundo de la reflexión, la introspección y la conciencia de quienes somos. Nuestra identidad se asimila a cargos, roles, profesión o actividad,  como si el HACER fuera sinónimo del SER, de forma tal  que cuando esos roles se acaban, pareciera que la vida misma perdiera el sentido.

Nos enseñan a competir, a tener éxito para “ser alguien en la vida”, sinónimo de poseer, comprar, consumir. Ponemos nuestras energías al servicio de estos objetivos en la búsqueda de una identidad, un quién soy, basado en el HACER y PARECER,  sin siquiera detenernos a pensar qué hay más allá del “quién hace”, “estudia” o “compra”. Terminamos identificando nuestro SER con una “rotulación de fábrica”: “soy madre”, “soy  ingeniero”, “soy padre de tres hijos”, “soy deportista”, “soy gerente”, “soy empresario”.

Este proceso lo he llamado la creación del PERSONAJE que creo ser,  de forma tal que actuamos desde ahí y terminamos identificándonos con el arquetipo de éste. En una sociedad basada en el personaje, la PERSONA o el SER, no existe, es invisible. El patrón de relación y de valor está sustentado en lo externo, en lo superfluo, lo desechable, en la diferencia, la desigualdad, el poder.

Basta mirar la sociedad actual y el drama con que nos encontramos día a día y que crece en un sentido que a veces nos lleva a caer presos de la desesperanza. ¿Puede alguien pensar que la vastedad del misterio de la vida puede tener cómo propósito y objetivo último el acceder al auto último modelo, la casa con piscina, la ropa de marca o el último IPhone?  Sin duda, no hay nada malo en la posibilidad de acceder a ello, y puede ser muy agradable contar con algunos de estos bienes, pero sin duda el sentido de la vida radica es una esfera muy superior a estos objetivos. Lo que llama a la reflexión es el darnos cuenta de cuánto del esfuerzo, del estrés y la ansiedad que observamos en la vida actual se sustenta en nuestra búsqueda “frenética y desesperada” por acceder a dichos bienes, con un sentimiento de que nuestro valor como persona se asimila al valor de las cosas.

EL SER Y LA PUERTA DE SALIDA
La humanidad requiere un hombre distinto, requiere respuestas distintas, romper paradigmas y construir una nueva realidad. Necesitamos una puerta de salida que nos lleve a la entrada a una nueva dimensión de quienes somos.

Detrás del PERSONAJE está nuestra naturaleza real, profunda, divina, en conexión plena y permanente con el cosmos, con la existencia, con la verdad de lo que somos; en ella reside la fuerza para crear y generar la vida que queremos para nosotros y para el mundo. Es nuestro SER, nuestra esencia que contiene la sabiduría de todo nuestro recorrido universal, de tiempo en tiempo, de vida en vida y que tiene la potencialidad de manifestar lo mejor de sí mismo; sólo requerimos tomar contacto y conciencia de su existencia.

Sin embargo, buscamos todo tipo de excusas para justificarnos y seguir en el personaje, algo que nos salve de tener que reflexionar sobre el sentido y propósito de nuestra vida… algo ajeno y extraño para el pensar de muchos. Aventurarnos en ese territorio desconocido nos aterra, es como caer en una inmensidad en la cual nos sentimos perdidos, algo que se llama INTERIOR, un mundo totalmente inexplorado para quienes viven en el afuera. Sin embargo, en el acto de conciencia, voluntad y decisión de entrar en lo desconocido, está no sólo la liberación de toda nuestra potencialidad, sino además la libertad del SER y la posibilidad de acceder a la realización y la felicidad.

¿Por qué nos asusta la posibilidad de enfrentar la grandeza que reside en el SER? Sin duda hay una razón.  Para quien ha vivido creyendo que es limitado, dependiente del afuera, su valor depende de los “resultados” de su vida, a merced del destino, el azar, la sociedad, la política, la economía, etc. Protegerse y sobrevivir es su objetivo de vida y el tener siempre a quien culpar de su infortunio, desesperanza y desánimo le permite seguir jugando a su personaje sin sentirse responsable, justificando sus actos y defendiendo los valores que lo guían. “No soy yo”, la culpa es del sistema, la política, las malas personas, etc., y así, el fin justifica los medios.

Salirse de ese patrón implica “hacerse responsable” de la propia vida y reconocer que soy capaz, que puedo actuar en el sentido de la vida que quiero para mí y para los demás. Es aceptar que “no son los otros”, que más allá del destino, el azar, la política, la economía, siempre puedo decidir cómo actuar, esa es mi libertad, mi elección, a través de la cual construyo mi camino. Eso requiere de fuerza, voluntad y valentía, implica ser consecuente y, lo más difícil, implica transformarse en el mundo que quiero vivir (M. Gandhi). Ese es el gran cambio de paradigma que la infinita sabiduría de la vida nos está llevando a mirar, a reconocer, a través del dolor y el sufrimiento que el mismo ser humano ha creado para sí. Lamentablemente esta es la única forma en que, en su total separación y desconexión con el poder divino que lo conforma, el hombre sabe aprender…. si es que aprende.

LA TRAVESÍA
Es momento de reconocer al SER que está detrás del personaje, la fuerza y sabiduría infinita que habita en nosotros, que le da sentido a esta experiencia de vida, que es una sola con la muerte; no hay inicio ni fin, sólo un devenir en la infinidad del universo y del cosmos del que somos parte. En esa conexión, en esa unidad, podremos construir la vida que merecemos vivir, la que es nuestra por naturaleza y que le da futuro al planeta y a la humanidad.

¿Cómo partir? Dando el primer paso a la conciencia, al darnos cuenta, al decir, ¡si quiero!, ¡si puedo! Quiero ser protagonista y responsable de mi vida, quiero conocer y desarrollar toda la potencialidad que hay en mí, quiero ser el héroe de mi propia vida, en la conquista de quien soy, de mi SER, de mi destino.  Ahí comienza la travesía y hay muchos caminos por donde partir: tus emociones, tu cuerpo, tu mente, tu espíritu. Si el norte está claro, todo ellos te llevarán a destino y el norte está en tu corazón, donde reside la fuerza de tu espíritu.

Te invito a comenzar el camino, te invito a conocer un posible comienzo, te invito a  aprender a hacer PAUSA y a aprender a conectar con la fuerza que está en la capacidad de integrar tu intelecto con tu mundo emocional y tu espíritu, en conexión con el cuerpo que sostiene nuestra vida. Desde ahí podrás transformar tu vida, tus relaciones con los demás y aportar un mayor sentido y presencia en lo que haces, desde quien realmente eres y no sólo desde el PERSONAJE que crees ser. La conexión con la sabiduría interior que nos habita, requiere aprender a conocer y a trabajar con nuestra mente y descubrir el poder de la claridad, el valor de la presencia y de la atención plena en todo lo que hacemos, en la realidad que queremos construir para nosotros, los que nos rodean y la sociedad de la que somos parte.

Mindfulness y Atención Plena es un gran comienzo para crear una real fuerza del cambio en los distintos ámbitos de nuestra vida que nos ayude a conectar con la profundidad de quienes somos, liberándonos de las barreras impuestas por el PERSONAJE, aprendiendo a conectar con los demás desde el valor esencial de la vida y de lo que todos somos como seres humanos. Sólo cultivando el momento presente podemos trascender al PERSONAJE para descubrir el SER que habita en él.
¡Bienvenidos a la Travesía!


lunes, 8 de agosto de 2016

EL ESTRÉS Y MINDFULNESS

EL ESTRÉS Y MINDFULNESS


El estrés me está matando!!.  Cuántas veces no hemos usado esta expresión o la hemos escuchado en otros. Sin duda, la locura y las demandas del mundo actual nos tienen muy lejos de la calidad de vida que muchos quisiéramos tener y el impacto en nuestra salud física y mental es innegable. Infartos al corazón, colon irritable, ansiedad, crisis de pánico, presión alta, debilidad del sistema inmunológico, desarrollo de algunas enfermedades crónicas y hasta mayor probabilidad de desarrollar cáncer se asocian a una vida llena de estrés, de apuro, donde lo urgente se confunde con lo importante, con un organismo exigido más allá de los límites.
Una irracionalidad de la que muchos estamos conscientes, pero pocos hacemos algo para pararla. Es como si nos hubiésemos subido a una montaña rusa de la que nos queremos bajar, pero no sabemos cómo, aunque a veces tampoco queremos hacer el esfuerzo para pararla. Sin embargo, ya sea porque algo de conciencia nos ilumina o porque finalmente nuestro cuerpo nos grita desesperadamente, dando señales de no puedo más!!!, tenemos que parar, tomar conciencia y darnos cuenta que de la forma en que vivimos estamos comprando un boleto a la desdicha, la enfermedad,  la soledad y la infelicidad….y quizás la muerte.
El estrés y la ansiedad nos mantienen en constante estado de alerta, sintiéndonos permanentemente amenazados por algo que a veces ni siquiera sabemos distinguir. Vivimos pendientes de un futuro naturalmente incierto o atados a un pasado que ya no está. En ese estado, nos cuesta darnos cuenta que estamos viviendo  “una vida que no existe”, basada en un mañana o un futuro que aún no es o un pasado que ya fue. Sólo hay un momento real, que es el único que vivimos y es el HOY, el AHORA, sin embargo nuestra forma de vivir nos lleva a desperdiciarlo, a ignorarlo, centrados en una mente que por naturaleza tiende a estar en continuo movimiento, de aquí para allá, sin parar,  sin atender, salvo que la dirija conscientemente a ello.
La mayoría de las personas son capaces de reconocer que están estresados, pero pocas están dispuestas a tomar las riendas de su vida y hacer los cambios requeridos para vivir con calidad de vida y acceder a mayor plenitud y felicidad. Normalmente tendemos a atacar los síntomas físicos del estrés, razón por la cual nuestro país es adicto a las fármacos para atacar la ansiedad, la depresión y un sin número de patologías físicas o psíquicas relacionadas con él, sin embargo pocos se detienen a pensar en el origen y las posibilidades de atacar las causas, única forma de vivir una vida distinta.
Aprender a vivir en el ahora, disfrutar del momento presente, nos permite hacer cambios trascendentales en nuestra vida, de una magnitud que abarcan no sólo lo físico, sino también lo psíquico y lo espiritual.
Aprender a vivir en el presente, en el AHORA y con ATENCIÓN PLENA es descubrir una vida distinta, un mundo distinto, una nueva realidad, nos sentimos y actuamos de otra forma. Los invito a hacer el experimento de comer una manzana como normalmente lo hacemos, muchas veces tragando, engullendo, sin siquiera saborearla, versus tomar la manzana, tocarla, olerla y apreciar su colorido. Luego comenzar a comerla con toda nuestra atención, mordiéndola lentamente, masticándola, sintiendo el jugo que libera, apreciando su sabor y su olor, para luego sentir la fibra de la manzana, conscientes del movimiento de nuestra mandíbula mientras la masticamos, saboreando el trozo hasta finalmente tragarlo y darle paso a un nuevo pedazo de manzana. Nos hemos comido una manzana con atención plena y al hacerlo, descubriremos una manzana muy distinta a la última que hayamos probado, una experiencia totalmente diferente. Imagínense lo que puede pasar al aplicar esta experiencia de ATENCIÓN PLENA cuando miramos el mar, una puesta de sol, el jardín de nuestra casa, o jugamos con nuestros hijos; es una experiencia nueva, vida en expresión, soy yo viviendo.
Estar en el AHORA es vivir los momentos; estar en el estrés, en la ansiedad, en el futuro o pasado, es permitir que la vida pase por nosotros, sin muchas veces darnos cuenta. Aprender a estar presente requiere aprendizaje, voluntad, decisión, como todo aquello que queremos incorporar en nuestra vida seriamente, requiere ejercitar, preparar a nuestra mente para que aprenda a focalizarse y estar atenta, disfrutando, capturando, incorporando el momento presente. Aprender a hacer esto nos transforma la experiencia de la vida, independiente del estrés y la locura del mundo que puede seguir igual, pero como todo, el problema no está afuera, a veces no puedo hacer nada para cambiar el afuera, pero puedo hacer todo para cambiar el adentro…y así todo ha cambiado.
MINDFULNESS O PRÁCTICA DE LA ATENCIÓN PLENA es más que una técnica o una herramienta, es una forma de vivir la vida, centrada en la capacidad de vivir el momento presente en plenitud. Mindfulness nos invita a aprender a cultivar la atención plena, poniendo el foco en nuestra respiración, siguiendo el ciclo de inspiración y espiración en todo su proceso, con intención,  observando como nuestra mente va y viene, que es su condición natural y trayéndola de vuelta gentilmente al foco de atención cada vez que se dispersa o se distrae evaluando el pasado o anticipando el futuro. Mindfulness no busca dejar la mente en blanco, no busca llegar a ninguna parte ni alcanzar algún estado especial, nos enseña a usar la respiración como una herramienta para detener la dispersión mental y aumentar el poder de nuestra atención. La respiración es el puente que conecta nuestro cuerpo con nuestros pensamientos, es un puente de conexión a la conciencia. La plena conciencia es el milagro que nos permite ser dueños de nosotros mismos y recuperar la plenitud; nos permite unir las partes dispersas de mí y ser uno, yo mismo, plenamente consciente de la vida que me habita y que soy. Esa unidad se logra sólo estando y habitando el momento presente.
Los invito a participar de mi próximo Taller “Introducción al Mindfulness” y conocer la práctica de la Atención Plena (Mindfulness) y sus beneficios sobre nuestra vida física, emocional y espiritual.

contacto@puerta51.com


jueves, 23 de junio de 2016

COACHING VOCACIONAL PARA ESTUDIANTES USANDO EL PODER DE LA METODOLOGÍA LEGO® SERIOUS PLAY®.


Definir el futuro profesional es una de las grandes decisiones en la época de la adolescencia, pero no siempre contamos con la información y las herramientas necesarias para tomar con claridad una decisión tan determinante para nuestro futuro. Esa claridad está muy relacionada con nuestra capacidad de dar respuestas a preguntas como: ¿cuáles son mis reales intereses?, ¿qué busco en la vida?, ¿en base a qué criterios estoy tomando mi decisión?, ¿sé realmente lo que me gusta hacer?, ¿cuáles son mis fortalezas y aptitudes?, ¿cómo me veo a mí mismo?. Muchas de estas respuestas no son fáciles y menos a esa edad!!

¿Es posible ayudar a los jóvenes a explorar más profundamente en estas preguntas y permitirles conectar con información que puede estar más allá de lo inmediatamente consciente para ellos? Si!!, es posible, invitándolos a explorar su mundo interior y a profundizar en sus intereses construyendo y jugando con bloques LEGO!!!, un lenguaje que además es conocido y atractivo para ellos.

Esta metodología de trabajo se llama Metodología LEGO® SERIOUS PLAY® (LSP) y es resultado de más de 20 años de investigación en el campo del aprendizaje, psicología, ciencias del comportamiento y neurociencias. La Metodología se basa en la construcción de modelos 3D usando bloques LEGO, como respuesta a los desafíos planteados de acuerdo a los objetivos de trabajo de la sesión. La construcción de modelos se complementa con la narración de historias que lo explican y con la “extracción” y lectura de la información y el conocimiento que ha quedado plasmado en dicha construcción. Esto permite descubrir información y contenido que muchas veces estaba oculto a la conciencia de la persona.

La Metodología LSP aprovecha todas las ventajas que el juego tiene en los procesos de aprendizaje, permitiendo el uso de la imaginación creativa y la inspiración en el análisis y exploración de un tema u objetivo específico, en un ambiente de motivación y placer. El juego en combinación con el uso de metáforas, como parte de la narrativa de historias, permite trasmitir y hacer entender conceptos abstractos y temas complejos que de otra forma serían difíciles de comprender y la posibilidad de expresar ideales y valores importantes para la persona, aun cuando pueda no estar tan conscientes de ello.

La posibilidad de construir modelos en 3D para expresar una idea, un concepto o un pensamiento, es una manera de hacer que las relaciones e ideas abstractas y formales se vuelvan más concretas, más visuales, más tangibles, más fáciles de manipular y por lo tanto más fácilmente comprensibles. Cuando pensamos a través de objetos o pensamos “con los dedos”, liberamos energías creativas, modos de pensamiento y formas de ver las cosas que de otra manera nunca exploraríamos.

Otro de los fundamentos esenciales de la Metodología LSP es la evidencia científica existente respecto a la profunda interdependencia entre las manos y la mente. Estudiosos sostienen que el uso de las manos para manipular y construir, es un método primordial que el cerebro utiliza para construir su propio conocimiento del mundo y sostienen que las manos están conectadas con una porción altamente significativa de las células neuronales.

Por estas razones, los modelos construidos a través de LSP entregan mucha más información de nosotros mismos y de una idea o pensamiento, que la que tenemos en la conciencia, la que “se filtra a través de las manos”, permitiendo la expresión no sólo de los aspectos racionales sino también de los emocionales involucrados.


En base a lo anterior he desarrollado un Programa de Coaching Vocacional a través del uso de esta innovadora Metodología, especialmente diseñado para jóvenes secundarios y universitarios que quieran explorar más en profundidad sus intereses vocacionales y conocer más de sí mismos, permitiéndoles contar con mayor información y claridad para tomar sus decisiones en estas materias.

 VIVIANA FUICA
Fundadora de “Puerta51Consultoría Estratégica”, Coach Certificada, especializada en regulación emocional y manejo de estrés, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Ingeniero Comercial UC.

miércoles, 22 de junio de 2016

Programa de Crecimiento Personal "EL SENDERO DEL ALMA"




11 BENEFICIOS DEL COACHING PARA EL CONOCIMIENTO PERSONAL

Hablar de coaching puede generar dudas, resistencias, incredulidad y falta de entendimiento, entre otras reacciones. Se habla de coaching en muchos ámbitos y hay un sin número de coaches y tipos de coaching, lo que produce confusión y dudas respecto de qué se trata y de su efectiva capacidad de apoyar procesos de transformación.

Es muy importante rescatar la esencia de lo que hay detrás del coaching y separarlo de lo que puede ser la moda del coaching. El coaching es una herramienta de gran valor para todo aquél que quiera invertir en su crecimiento personal, que le permite desarrollar competencias que lo ayuden a la generación de resultados, cumplimiento de metas u objetivos. Es un aporte a nuestro proceso de autoconocimiento, crecimiento, desarrollo y evolución como personas.

Es normal preguntarse, ¿qué lo diferencia de una terapia psicológica o de un trabajo con un terapeuta?. Lo primero es que hay diferencias y características distintas en la técnica de trabajo utilizada y en términos muy generales, lo fundamental es que el coaching tiene como único objetivo el apoyar procesos que permitan a las personas el cumplimiento de sus metas y objetivos, tanto en ámbito personales como profesionales; no es una herramienta terapéutica orientada a trabajar con  patologías, problemas o enfermedades sicológicas, campo que está circunscrito al ámbito de la psicología o psiquiatría según corresponda o corrientes terapéuticas de distinto tipo. Hacer esta distinción y diferencia es fundamental dentro del código de ética que debe estar siempre presente en un coach debidamente certificado. No es necesario tener una enfermedad o patología psicológica para querer emprender un proceso de autoconocimiento y crecimiento personal, muy por el contrario, a veces es una expresión de gran madurez sicológica el estar dispuesto a hacerlo.

El proceso de conocimiento de uno mismo, de reconocimiento de nuestro mundo emocional, de crecimiento y desarrollo personal es parte natural y esencial de nuestra vida y debería ocupar un lugar importante en ella, en la medida que entendamos que son elementos determinantes de los resultados concretos, personales, profesionales y afectivos que alcanzamos en ella y afectan nuestro nivel de bienestar, felicidad y autorrealización. El aprendizaje es condición natural de un proceso de autoconocimiento y es crucial entender que éste no termina y no está circunscrito a lo que aprendimos en nuestra etapa escolar o universitaria. El proceso de aprendizaje debería ser un estado permanente de apertura, que tiene que ver con aprender a descubrir nuevas miradas, visiones, desarrollar nuevas competencias, descubrir nuevas dimensiones de mí mismo, nuevas respuestas y acciones que me permitan generar respuestas distintas ante los mismos eventos, única forma de crear una realidad diferente. El aprendizaje es una condición fundamental para un ser humano que se desarrolla en un mundo que cambia permanentemente.

¿Sabemos cambiar por nosotros mismos?, la mayoría de las veces NO!!!, lo hacemos obligados por las circunstancias y por la experiencia y a veces por los dolores de la vida. ¿Es necesario que sea así?, no lo es, podemos evitarnos muchos dolores aprendiendo a MIRAR y a VER en forma distinta.

En que nos puede servir el coaching en esto, en mucho!!!. Un coach, debidamente preparado y con la experiencia de vida y el trabajo interno personal que lo respalde (lo cual debería ser igual de válido y exigible para un  psicólogo, terapeuta o un psiquiatra que trabaje con el alma humana),  puede ser un gran aporte y un buen compañero de camino de quien desee adentrarse en las profundidades del crecimiento personal y descubrir todo el tesoro escondido en nuestro interior, a veces calcificado por estructuras defensivas que no nos permiten explorar nuevos territorios, nuevas dimensiones de nuestro SER y nos dejan limitada nuestra capacidad de expresión a una ínfima parte de lo que somos y a sólo aquello que hemos aprendido a ser y hacer, determinadas por la forma en que hemos concebido el mundo, la vida y a nosotros mismos.

Sin duda, que el mundo es mucho más de lo que cada uno ve. Lo que vemos, entendemos, aceptamos, tiene que ver con nuestras ideas, juicios y creencias de cómo son las cosas, lo que es bueno, lo que es malo, lo que debe ser, lo que debería ser, y está determinado por la cultura, educación, crianza, sexo, religión, estudios, condicionamientos, madurez, etc. Sin embargo, la vida pone a nuestra disposición innumerables puertas que podemos abrir y/o cerrar; detrás de cada una hay realidades, visiones, miradas, perspectivas, colores, personas distintas y la llave para abrir o cerrar alguna de ellas la tengo yo, muchas veces muy guardada en un lugar escondido y protegido de mi mente, resguardado por el temido “dragón” del miedo.

¿De qué me sirve el coaching?, en primer lugar, me ayuda a atreverme a mirar a ese “dragón”, que quizás no es tan temible como siempre he pensado y a CUESTIONARME, preguntarme si no habrá alguna forma distinta de mirar la realidad que estoy viendo. Si creo que lo que yo veo y pienso es la verdad y única verdad, no hay salida a la situación, no hay una respuesta distinta que me pueda llevar a crear un mundo distinto. El desarrollo de la madurez y la inteligencia sin duda reside en la capacidad de saber que no hay una verdad absoluta; hay visiones, opiniones, juicios, formas de ver, creencias, ideas, etc, que son personales, que podemos compartir o no. Cada realidad tiene la opción de mirarse desde una perspectiva distinta, lo cual si lo aplicamos a nuestras realidades, experiencias, vivencias, dolores, miedos, del día a día, pueden permitirnos descubrir una vida distinta y una forma de mirar y crear una realidad diferente, que muchas veces no sólo tiene impacto en lo personal sino también en lo grupal y colectivo.

Hay al menos 11 formas en que el coaching me puede ayudar en mi proceso de crecimiento personal
  1. Revisar mis creencias y juicios sobre los que he estructurado mi forma de ver y mirar el mundo. Muchos juicios y creencias pasan a ser creencias limitantes que me impiden avanzar, desarrollarme y descubrir todo el mundo de potencialidades que tengo para expresar. ¿Cuantos NO PUEDO!!, quedaron marcados en mi registro mental y determinaron que nunca más lo intentara y me hiciera una imagen y visión disminuida de mi mismo?
  2. Incorporar la capacidad de reflexión, de hacerme preguntas, de cuestionarme, de no dar todo por sabido, de valorar otras miradas e ideas para ver e interpretar el mundo.
  3. Aprender a identificar, reconocer, nombrar y gestionar mi mundo emocional.
  4. Aprender a responder a la pregunta ¿Quién soy?, sin dar simplemente como respuesta el o los roles que cumplo en mi vida.
  5. Aprender a mejorar nuestra capacidad de comunicación y relación con otros.
  6. Desarrollar nuestra capacidad de autoliderazgo y automotivación.
  7. Identificar las acciones a tomar y las competencias a desarrollar para lograr el cumplimiento de mis metas y objetivos.
  8.  Descubrir el Poder interior que hay en mí.
  9.  Aumentar la confianza en mí mismo.
  10. Aprender a decir que NO cuando quiero decir NO!!
  11. Descubrir la sabiduría oculta en mi cuerpo como camino de conexión con quien soy y de recuperación de mi energía vital.

Podría enumerar muchas más posibilidades disponibles a ser descubiertas a través del coaching y el proceso de autoconocimiento que lo acompaña, pero creo que este listado de 11 posibles resultados permiten dar una visión clara del aporte que puede representar a todo aquél que está comprometido con su proceso de autoconocimiento y de descubrimiento de su Poder Interior.

Atrévete a romper con tus creencias limitantes y a descubrir toda la potencialidad y el poder que hay en ti y descubre el SER que eres.

Te invito a revisar el Programa de autoconocimiento “EL SENDERO DEL ALMA” en http:\\vivianafuicapuerta51.com o escríbeme a contacto@puerta51.com

VIVIANA FUICA
Fundadora de “Puerta51 La puerta al cambio”, Coach Certificada, Diplomada en Psicología Positiva, Facilitadora Certificada en la Metodología LEGO® SERIOUS PLAY®, Especializada en regulación emocional, Ecología Emocional y mindfulness. Ingeniero Comercial UC.